Durante los próximos meses, los cielos del hemisferio sur recibirán la visita de un viajero cósmico inédito. Se trata del cometa C/2025 K1 ATLAS, recientemente descubierto, que se dirige por primera vez hacia las regiones internas del Sistema Solar. Su paso será visible desde países como Argentina, Chile y Australia, en tres momentos clave que permitirán observarlo mediante telescopios y binoculares, siempre desde zonas con baja contaminación lumínica.
Este evento astronómico promete captar la atención de aficionados y expertos, especialmente durante su acercamiento máximo al Sol en octubre, cuando alcanzará un brillo que lo hará visible incluso con binoculares.
Una visita inédita al interior del Sistema Solar

El cometa ATLAS fue detectado por primera vez en mayo de 2025, y esta será su primera incursión en las cercanías del Sol y de la Tierra. Se estima que su núcleo está compuesto por hielo, polvo y fragmentos rocosos, como ocurre con la mayoría de los cometas, aunque en este caso su comportamiento aún está por estudiarse debido a lo poco que se conoce sobre su estructura.
En su recorrido, ATLAS pasará más cerca del Sol que el propio Mercurio, lo cual podría provocar cambios en su composición, generando fenómenos visibles como una nueva cola o alteraciones en su brillo. Por ahora, los astrónomos anticipan que no será visible a simple vista en la mayoría de los países, pero sí podrá apreciarse con equipamiento adecuado.
Fechas clave para observar el cometa ATLAS
Los expertos recomiendan tener a mano telescopios o binoculares potentes, ya que la visibilidad del cometa dependerá de su magnitud de brillo y de las condiciones del cielo. Estas son las tres fechas más relevantes para su observación desde el hemisferio sur:
- 13 de agosto: el cometa pasará a unos 86,7 millones de kilómetros de la Tierra, con una magnitud de 13, demasiado débil para ser visto sin equipos astronómicos de alta potencia. Solo será detectable mediante telescopios grandes.
- 8 de octubre: será el momento más destacado, ya que ATLAS alcanzará el perihelio, es decir, su punto más cercano al Sol. En los días previos, el cometa tendrá una magnitud de 5,2, suficiente para ser divisado con binoculares desde zonas con cielo oscuro. Este será también un punto crítico para los astrónomos, que observarán posibles cambios en su actividad a causa del calor solar.
- 24 de noviembre: última oportunidad para observarlo, aunque en condiciones más exigentes. Su magnitud será de 9,7, por lo que volverá a ser necesario un telescopio. Para entonces, se encontrará a unos 60,3 millones de kilómetros de la Tierra, en su punto más próximo después de su paso por el Sol.
¿Dónde y cómo verlo?
Aunque el cometa no será visible desde zonas urbanas por culpa de la contaminación lumínica, quienes se encuentren en áreas rurales o alejadas de grandes ciudades podrán tener una buena oportunidad de contemplarlo, siempre que cuenten con los instrumentos adecuados. Los mejores momentos para observarlo serán antes del amanecer y tras el atardecer, mirando hacia el cielo del hemisferio sur.
El paso del cometa C/2025 K1 ATLAS es, por tanto, un evento astronómico singular: no solo por tratarse de su primer viaje por la parte interna del Sistema Solar, sino también por la oportunidad que ofrece para observarlo desde una amplia región del planeta.