El telescopio espacial Hubble sigue en plena forma tras 35 años de servicio. Su último hallazgo: una imagen nítida de 3I/ATLAS, un cometa que ha cruzado el umbral de nuestro sistema solar desde una región lejana y mucho más antigua de la galaxia. Se trata de una auténtica cápsula del tiempo que podría ayudarnos a entender cómo era el universo antes del nacimiento del Sol.
Un visitante de las estrellas
3I/ATLAS es el tercer objeto interestelar detectado por los astrónomos, tras el enigmático 1I/‘Oumuamua en 2017 y el cometa 2I/Borisov en 2019. Descubierto el 1 de julio de 2025 por el sondeo ATLAS, este nuevo visitante ha despertado un enorme interés científico por su rareza y composición.
Las imágenes obtenidas por el Hubble el pasado 21 de julio muestran una coma activa, cargada de hielo y polvo. Un estudiante de astrofísica fue el primero en difundir la noticia tras identificar la atmósfera del cometa en las primeras fotos.

Hielo, silicatos y secretos primitivos
A diferencia de lo esperado, la nube de polvo que envuelve a 3I/ATLAS se parece más a la de ciertos asteroides que a la de un cometa clásico. En concreto, su composición recuerda en un 70 % al meteorito del lago Tagish, con el 30 % restante formado por granos de hielo de agua.
Estos materiales incluyen silicatos, compuestos orgánicos y carbono, elementos que podrían haber formado parte de los ingredientes originales para la vida en otros sistemas planetarios. Lo que convierte a 3I/ATLAS en un objeto de interés excepcional es su antigüedad estimada: unos 7.000 millones de años, más que el propio Sol.

Cazadores de cometas
El descubrimiento de 3I/ATLAS se ha convertido en una prioridad para telescopios de todo el planeta. Entre ellos, el Observatorio Vera C. Rubin, que pronto comenzará a rastrear el cielo con la cámara digital más grande del mundo, con la esperanza de encontrar otros objetos interestelares.
Este cometa podría ser una pista clave para descifrar los misterios de la formación galáctica y los materiales primigenios que existían antes incluso de que nuestro sistema solar comenzara a formarse. Y gracias al Hubble, ya tenemos el primer retrato de esta reliquia del pasado lejano.
Fuente: Xataka.