La venta de marfil de elefante – material blanco y duro de los colmillos por el que muchas veces se mata a los elefantes – es ilegal. Pero vender marfil recogido de los restos de mamuts extintos, sin embargo, no lo es. Como ambos son difíciles de diferenciar, los comerciantes ilegales pasan bajo el radar mezclando marfil de elefante con marfil de mamut, comercializado legalmente. Pero hay una nueva herramienta forense que podría poner fin a esta trampa nefasta.
La ciencia forense de vida silvestre de China sugiere que las autoridades pueden diferenciar el marfil de elefante del marfil de mamut analizando los isótopos estables (son formas de un elemento que no se descomponen con el tiempo). Si se adopta esta práctica, serviría como rápido análisis de muestras antes de la aplicación de métodos más caros y extensos.
“El marfil de mamut cuesta apenas una fracción del precio del marfil de elefante, pero los talladores y expertos consideran que son materiales totalmente diferentes porque al marfil de mamut le falta el color blanco cremoso del marfil de elefante”, declaró ante Frontiers Pavel Toropov, investigador de la Universidad de Hong Kong y coautor del trabajo que se publicó hoy. “Un comerciante dijo que es como comparar un Lamborghini con un Ford. El marfil de mamut no puede sustituir al marfil de elefante, aunque su valor puede estar en brindar una cubierta legal para el marfil de elefante”.
Un análisis rápido
Hoy, la forma más precisa de diferenciar los marfiles es mediante el análisis molecular o la datación por radiocarbono (técnica para definir la antigüedad del material orgánico), pero ambos análisis son caros, y llevan tiempo.
La tasa de isótopos varía dependiendo de factores como el entorno. Como los mamuts de la Era de Hielo preservados en el permafrost siberiano de altas latitudes habitaban lugares completamente diferentes a los que habitan los elefantes tropicales de hoy, la tasa de isótopos de sus colmillos debería ser diferente. Con este contexto, Toropov y su equipo decidieron investigar si el análisis de estas diferencias podía brindar un mejor método para distinguir los dos tipos de marfil.
El equipo llevó a cabo análisis de isótopos estables en 44 piezas de marfil de elefante y 35 piezas de marfil de mamut, y estudiaron en particular las tasas de isótopos estables de carbono, hidrógeno, nitrógeno, oxígeno y sulfuro. Si bien se reveló una notable superposición en las tasas de isótopos de carbono, nitrógeno y sulfuro en los dos tipos de marfil, los investigadores documentaron que casi no había superposición en las tasas de isótopos de oxígeno, y que no existía en la de hidrógeno.
“Eso se debe porque los elementos del agua que bebían los mamuts en regiones de alta latitud como Siberia, presentan firmas de isótopo diferentes en comparación con los elementos del agua ingerida por los elefantes en latitudes tropicales”, explicó la primera autora María Santos, también investigadora de la Universidad de Hong Kong. En otras palabras, analizar las tasas de isótopos estables de oxígeno e hidrógeno en un objeto de marfil sospechado constituye una forma efectiva de determinar si proviene de un elefante o de un mamut.
Aunque habrá que seguir estudiando antes de que se pueda usar este método como demostración ante los tribunales “esperamos que el protocolo que describe nuestro trabajo se aplique para revisar grandes cargamentos de lo que se supone son objetos de marfil de mamut”, añadió Santos. “Las muestras que tienen la firma isotópica del marfil de elefante podrán luego analizarse con métodos más caros y extensos como la datación por radiocarbono. Así se podría contribuir a combatir el comercio ilegal de marfil con mayor efectividad, cerrando el potencial agujero por donde se escurre la ilegalidad”.
En mi opinión, hay una solución más sencilla aún: que todo comercio de marfil sea ilegal.