La Antártida aún guarda secretos bajo sus kilómetros de hielo. Un reciente estudio publicado en Nature reveló la existencia de 85 lagos activos que se llenan y vacían en ciclos ocultos, elevando en un 58 % el número conocido de este tipo de sistemas. El hallazgo no solo transforma la visión de la hidrología subglacial, sino que también suma piezas esenciales para comprender la estabilidad de los glaciares y el futuro del nivel del mar.
Lagos que laten bajo el hielo
Hasta ahora, los científicos conocían 146 lagos activos en la Antártida. Con la nueva identificación, el número asciende a más de 230. Estos lagos se “alimentan” y drenan, generando fluctuaciones que pueden lubricar la base de los glaciares, reduciendo la fricción con el lecho rocoso y favoreciendo un flujo más rápido del hielo hacia el océano.
El equipo empleó datos del satélite CryoSat-2 para detectar cambios en la elevación de la superficie del hielo. Los descensos y ascensos registrados evidenciaron procesos de llenado y vaciado en 37 eventos de drenaje y 34 de llenado.
Una red subterránea y dinámica
El hallazgo muestra que estos lagos no funcionan de manera aislada. Varios se conectan en redes interdependientes, transfiriendo agua a escala regional. Los investigadores identificaron cinco nuevos sistemas interconectados y 25 agrupamientos de actividad.
De especial relevancia son los lagos detectados a menos de ocho kilómetros de la línea de apoyo al océano (grounding line). Estos puntos críticos pueden actuar como “lubricantes” que faciliten la descarga masiva de hielo hacia el mar.
Implicaciones para el cambio climático
Hasta ahora, muchos modelos climáticos no incorporaban la dinámica subglacial. Este catálogo ampliado permitirá refinar las proyecciones de pérdida de masa glaciar y del aumento del nivel del mar. Los investigadores advierten que un drenaje repentino podría acelerar temporalmente un glaciar y desencadenar efectos en cadena sobre su estabilidad.
Las causas de estos ciclos aún no están del todo claras. Entre los mecanismos propuestos figuran el calor geotérmico, la fricción del hielo en movimiento y variaciones en la presión del agua bajo el manto helado.
Riesgos y oportunidades científicas
🇪🇺🛰UN SATÉLITE EUROPEO REVELA 85 LAGOS ACTIVOS OCULTOS BAJO EL HIELO ANTÁRTICO.
La misión CryoSat-2 de la @esa ha revelado un hallazgo sin precedentes: 85 nuevos lagos subglaciales activos en la Antártida. Permanecen atrapados bajo kilómetros de hielo, llenándose y vaciándose… pic.twitter.com/LmvnKYoWSF
— EN EL CAMINO (@Jazzpartyup) September 27, 2025
El mayor riesgo radica en que la aceleración del deslizamiento glaciar incremente el volumen de agua que llega al océano, con consecuencias globales. Sin embargo, los lagos también representan una oportunidad única para la biología: algunos han permanecido aislados durante milenios y podrían albergar ecosistemas microbianos extremos, comparables a los que se buscan en lunas heladas como Europa o Encélado.
Una pieza clave del rompecabezas polar
El descubrimiento añade 12 nuevos ciclos completos de llenado y drenaje al registro mundial, ampliando las posibilidades de contrastar teorías sobre la frecuencia y magnitud de estos eventos. Como remarcan los científicos, comprender esta hidrología oculta es esencial para anticipar el futuro del hielo antártico y, con él, la evolución del nivel del mar en un planeta cada vez más vulnerable al cambio climático.
Fuente: Meteored.