La cantera de arcillas de Mistelgau, en Alemania, acaba de sumar un capítulo extraordinario a la paleontología europea. Un equipo internacional identificó una nueva especie de ictiosaurio, Eurhinosaurus mistelgauensis, a partir de tres fósiles tridimensionales excepcionalmente conservados. El hallazgo, publicado en Fossil Record, no solo amplía el conocimiento sobre un grupo enigmático, sino que también arroja luz sobre cómo evolucionaron los depredadores marinos tras una crisis biológica que marcó al Jurásico.
El hallazgo en Mistelgau
Los restos fueron recuperados entre 1999 y 2014 en distintos niveles de la Formación Jurensismergel, correspondiente al Toarciano superior. Su preservación en tres dimensiones, en lugar de la habitual compresión, permitió un análisis anatómico detallado. Uno de los ejemplares apareció en la llamada “batalla de belemnites”, una acumulación fósil de cefalópodos, lo que resalta la riqueza del yacimiento.
A new Eurhinosaurus (Ichthyosauria) species from the Lower Jurassic (Toarcian) of Mistelgau (Bavaria, Southern Germany)https://t.co/NXRsJ1kUCA
New ichthyosaur Eurhinosaurus mistelgauensis pic.twitter.com/nIz4A2Lphq— Dactylioceras🇵🇸 (@Dinoh555) September 25, 2025
Rasgos únicos de la nueva especie
Eurhinosaurus mistelgauensis conserva el característico hocico alargado del género, similar al pez espada, pero se distingue por sus costillas sorprendentemente robustas y por una morfología inédita del basioccipital, hueso que conecta el cráneo con la columna. Estas diferencias lo separan de otras especies como E. longirostris y justifican su denominación como nuevo taxón.
Los fósiles estudiados incluyen dos esqueletos casi completos y un hocico parcial. Aunque se hallaron en niveles estratigráficos distintos, comparten los rasgos diagnósticos clave. Las variaciones menores detectadas en los húmeros fueron atribuidas a patologías óseas, no a diferencias evolutivas.
Una ventana al Jurásico europeo
El descubrimiento representa el registro estratigráfico más joven del género Eurhinosaurus, ampliando su rango temporal y ofreciendo pistas sobre cómo se diversificaron los ictiosaurios tras la crisis del Toarciano. Según Gaël Spicher, autor principal, “el nombramiento de una nueva especie subraya la relevancia científica de Mistelgau para comprender los ecosistemas marinos jurásicos”.
La preservación tridimensional permite estudiar estructuras raramente visibles en otros ejemplares, como la solidez de las costillas o la anatomía de las extremidades. Además, los investigadores identificaron lesiones óseas como necrosis avascular y pseudartrosis, que podrían relacionarse con hábitos de buceo profundo o esfuerzos repetitivos en la caza.

Próximos pasos de investigación
El equipo prepara estudios adicionales sobre la ecología y patologías de E. mistelgauensis. Analizar las marcas en huesos y costillas podría aportar evidencia de estrategias de buceo, comportamiento alimenticio y resistencia fisiológica en ambientes marinos de gran presión.
El hallazgo, publicado en Fossil Record y difundido por Pensoft Publishers, confirma a Mistelgau como una de las canteras más valiosas de Europa para descifrar la historia marina del Jurásico. Los fósiles de Eurhinosaurus mistelgauensis no solo completan un vacío evolutivo, sino que también abren nuevas preguntas sobre la adaptación de los depredadores marinos que dominaron los mares hace 180 millones de años.
Fuente: Infobae.