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Ciencia

El curioso impacto de la paternidad en la testosterona, según la psicología

Convertirse en padre no solo transforma la vida emocional de un hombre, sino también su biología. Investigaciones revelan que la testosterona disminuye tras el nacimiento de un hijo, afectando su comportamiento y su rol como cuidador. Pero, ¿por qué ocurre esto?
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Ser padre es una experiencia que va más allá de la alegría y la responsabilidad. Implica una transformación profunda en la identidad y el comportamiento de los hombres. Claudio Tzompantzi Miguel, académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, explica que esta etapa genera emociones intensas, desde felicidad hasta ansiedad, ya que obliga a los hombres a redefinir su papel en la familia y en la sociedad.

Más allá de los aspectos emocionales, recientes estudios han demostrado que la paternidad desencadena cambios biológicos en el cerebro y en las hormonas, afectando la manera en que los hombres perciben y cuidan a sus hijos.

¿Por qué baja la testosterona en los padres?

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© Unsplash – Juliane Liebermann

La Universidad Northwestern en Estados Unidos descubrió que los niveles de testosterona disminuyen en los hombres tras convertirse en padres. Este descenso no es casualidad, sino una adaptación biológica que favorece la crianza y el apego.

La testosterona está relacionada con conductas competitivas y de búsqueda de pareja. Al reducirse, los hombres tienden a volverse más tranquilos y menos agresivos, lo que facilita su rol como cuidadores. Además, niveles más bajos de esta hormona se asocian con un mejor estado de salud en hombres casados o con hijos, en comparación con los solteros.

Investigaciones del Instituto de Investigación Sanitaria Gregorio Marañón en España han identificado modificaciones en la actividad cerebral de los padres. Se han detectado cambios en:

  • La red visual: mejora el reconocimiento del bebé y su expresión emocional.
  • La red de modo predeterminado: permite interpretar mejor el comportamiento del bebé y reaccionar ante sus necesidades.

Además, un estudio de la Universidad Emory en Atlanta reveló un aumento en la producción de oxitocina en los padres, similar al que ocurre en las madres. Esta hormona fortalece el vínculo afectivo y promueve el instinto protector.

El síndrome de Couvade y la depresión posparto en los hombres

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© Unsplash – Rachel McDermott

Algunos hombres experimentan síntomas físicos y emocionales inesperados durante la paternidad. Uno de ellos es el síndrome de Couvade, que afecta a 1 de cada 10 padres y provoca síntomas similares a los del embarazo en la madre, como náuseas, cambios de humor y molestias abdominales.

Por otro lado, aunque menos frecuente que en las mujeres, la depresión posparto también puede afectar a los hombres. Se estima que entre un 7% y un 9% la experimentan, con síntomas como tristeza profunda, ansiedad, insomnio y dificultades para conectar con el bebé. Sin embargo, los estereotipos de género siguen dificultando que los hombres expresen su vulnerabilidad y busquen ayuda.

El rol del padre ha cambiado con el tiempo. Cada vez más hombres buscan involucrarse activamente en la crianza de sus hijos, alejándose de los modelos tradicionales de paternidad distante.

Los millennials, en particular, han adoptado una visión más equitativa de la crianza, participando en tareas que antes se consideraban exclusivamente femeninas. Este cambio refleja una transformación social en la que el cuidado infantil ya no es solo una responsabilidad materna, sino un compromiso compartido.

La paternidad no solo cambia la vida, sino también el cuerpo y la mente. Y aunque la disminución de testosterona pueda parecer un efecto secundario inesperado, en realidad es una prueba más de cómo la biología se adapta para favorecer el bienestar de los hijos y la estabilidad familiar.

[Fuente: Su Médico]

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