Durante años, el índice de masa corporal (IMC) ha sido la herramienta predilecta para evaluar si una persona tiene un peso saludable. Sin embargo, investigaciones recientes cuestionan su utilidad real y sugieren que podríamos estar pasando por alto indicadores mucho más precisos, accesibles y útiles para detectar riesgos como la muerte prematura o enfermedades cardíacas.
Más allá del IMC: ¿qué dice realmente la grasa corporal?
Un estudio publicado en Annals of Family Medicine ha dejado claro que el porcentaje de grasa corporal proporciona una estimación mucho más precisa del riesgo de mortalidad que el tradicional IMC. Según los datos, las personas con un alto porcentaje de grasa corporal tienen un 78 % más de posibilidades de morir por cualquier causa en un periodo de 15 años y una probabilidad 3,6 veces mayor de fallecer por una enfermedad cardíaca.

El índice de masa corporal, aunque ampliamente utilizado, no mostró una relación estadísticamente significativa con el riesgo de muerte. Su mayor limitación radica en que no distingue entre masa grasa y masa muscular, lo que lleva a clasificaciones erróneas en personas, por ejemplo, con elevada musculatura.
La cintura como indicador y los avances tecnológicos
Los investigadores también subrayan que la circunferencia de la cintura ofrece una predicción más fiable del riesgo de salud que el IMC. Una cintura superior a 102 cm en hombres y 88 cm en mujeres se asoció con un aumento del 59 % en el riesgo de muerte por cualquier causa y una probabilidad cuatro veces mayor de fallecer por enfermedad cardíaca.
Una de las razones por las que se ha seguido usando el IMC es su facilidad de cálculo. Sin embargo, las nuevas tecnologías de bioimpedancia eléctrica (BIA), que permiten medir la grasa corporal de manera precisa, económica y práctica, están comenzando a estar disponibles en las consultas médicas.

Hacia una evaluación más precisa de la salud
El estudio analizó datos de más de 4.200 personas de entre 20 y 49 años, recogidos entre 1999 y 2004, con un seguimiento de 15 años. Las mediciones de grasa corporal mediante BIA demostraron predecir con mayor fiabilidad los riesgos de muerte, especialmente por causas cardíacas.
Con estos resultados, los especialistas llaman a repensar las herramientas diagnósticas que se emplean en las consultas. Medir la circunferencia de la cintura o el porcentaje de grasa corporal podría convertirse en el nuevo estándar para evaluar el verdadero estado de salud de una persona.
Fuente: Infobae.