Los drones se han convertido en protagonistas de la guerra en Ucrania, pero uno de ellos destaca especialmente: el AN-196 Liutyi. Desarrollado por la empresa Antonov, este dron no busca saturar el cielo, sino ejecutar ataques selectivos y devastadores a cientos de kilómetros del frente. Sus avances técnicos, su impacto en el terreno y su carga simbólica lo están consolidando como un arma decisiva en el pulso contra Moscú.
El nacimiento del Liutyi
Consciente de que no podía competir con la producción masiva rusa de drones Shahed, Ucrania apostó por otra estrategia: crear un dron de precisión. Nacido en 2022, el Liutyi mide 4,4 metros, pesa unos 300 kilos y combina aerodinámica refinada con un motor de gasolina y una hélice trasera. Su primera versión cargaba 50 kilos de explosivos; las actuales llegan a 75 y alcanzan hasta 2.000 km de distancia.
AN-196 Liutyi is ready for another mission 🔥
📷: 14th UAS Regiment pic.twitter.com/VC5mEqeIzB
— Defense of Ukraine (@DefenceU) July 13, 2025
Una tecnología que marca diferencias
A diferencia de otros drones kamikazes, el Liutyi integra sistemas de navegación inercial, satelital y visión artificial. Esto le permite esquivar defensas, ejecutar trayectorias evasivas y golpear con gran exactitud. Sus mejoras han convertido cada ataque en un mensaje: ninguna infraestructura rusa, por lejana que esté, puede considerarse segura.
Golpes en la retaguardia rusa
Desde 2024, los Liutyi han atacado refinerías en San Petersburgo y Ryazan, bases aéreas en Osetia del Norte y depósitos estratégicos en Sarátov. Incluso llegaron a la planta de Izhevsk, productora de sistemas antiaéreos Tor-M, demostrando la capacidad ucraniana de dañar industrias clave del enemigo y obligar a Moscú a dispersar defensas.
🦅🇺🇦 GUR launches a batch of An-196 "Liutyi" to Russia. pic.twitter.com/4W7BNKHsAF
— MAKS 25 🇺🇦👀 (@Maks_NAFO_FELLA) May 14, 2025
Un arma con futuro incierto
El reto de Ucrania no es técnico, sino productivo: no puede fabricar Liutyi en las mismas cantidades que Rusia produce Shaheds. Alemania ya ha prometido financiar 500 unidades, pero el enfoque seguirá siendo selectivo y quirúrgico. El futuro del Liutyi dependerá de su capacidad para evolucionar frente a contramedidas electrónicas.
El símbolo de una guerra asimétrica
Más allá de su potencia destructiva, el Liutyi se ha convertido en un emblema: Ucrania, pese a sus limitaciones industriales, puede golpear en el corazón de Rusia. Este dron es tanto un arma como un mensaje psicológico, y su papel solo crecerá en los próximos meses.
Fuente: Xataka.