Saltar al contenido
Ciencia

El enemigo oculto que está aniquilando a las abejas en silencio

Una amenaza invisible ha desencadenado el mayor colapso apícola jamás registrado en Estados Unidos. Pero no se trata de pesticidas ni del cambio climático. Lo más aterrador es que el verdadero culpable ya estaba entre nosotros… y ha evolucionado para ser letal.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (2)

A comienzos de 2025, los apicultores estadounidenses vivieron una tragedia sin precedentes: más de la mitad de sus colmenas desaparecieron de forma repentina. Mientras el país se preparaba para su mayor temporada de polinización, una amenaza antigua pero transformada en un asesino imparable se desató. Este descubrimiento ha conmocionado tanto a científicos como a agricultores.


Una mortandad sin aviso

En pleno arranque del año, justo cuando millones de colmenas eran trasladadas para polinizar los almendros californianos, se produjo un desastre inesperado. Los datos fueron demoledores: más del 60% de las colonias colapsaron o desaparecieron. Un golpe de 600 millones de dólares que sacudió la base de la agricultura moderna.

La alarma movilizó rápidamente a expertos del Departamento de Agricultura de EE. UU. que iniciaron una investigación centrada en seis de los mayores complejos apícolas del país. Dentro de las colmenas moribundas, encontraron virus ya conocidos, pero en concentraciones anómalas: el virus de las alas deformes (en sus variantes A y B) y el virus de la parálisis aguda de las abejas.

El enemigo oculto que está aniquilando a las abejas en silencio
© xiSerge – Pixabay

Lo revelador fue que, mientras las muestras generales no mostraban diferencias alarmantes entre colmenas fuertes y débiles, los análisis de abejas con síntomas claros de enfermedad sí lo hacían. En esos ejemplares, el DWV-B alcanzaba niveles extremos y estaba presente en el 100% de los casos sintomáticos.


El verdadero cómplice

Detrás de la propagación viral se escondía un viejo conocido: el ácaro Varroa destructor, un parásito que actúa como jeringuilla viva al inyectar virus directamente en las abejas. Pero esta vez, el panorama era aún más sombrío. Las pruebas revelaron que todos los ácaros portaban un marcador genético que los hacía inmunes al amitraz, el acaricida más empleado por los apicultores. La evolución del parásito había convertido una herramienta eficaz en una defensa inútil.

Como resultado, los virus proliferaron sin control, multiplicando su letalidad dentro de las colmenas.

El enemigo oculto que está aniquilando a las abejas en silencio
© xiSerge – Pixabay

La prueba definitiva

Para entender la magnitud del problema, los investigadores replicaron el proceso en laboratorio. Inocularon abejas sanas con virus extraídos de colmenas afectadas. La mezcla más mortífera, denominada CV5, contenía ABPV y DWV. La dosis viral de una sola abeja era suficiente, por extrapolación, para acabar con 66 millones.

Aunque factores como la nutrición o los pesticidas pueden debilitar a las colonias, el estudio dejó clara una conclusión: el ácaro Varroa, al volverse resistente, ha detonado una epidemia vírica de consecuencias catastróficas.

El futuro de la apicultura y de numerosos cultivos esenciales depende de encontrar con urgencia nuevas formas de frenar a este enemigo silencioso.

Fuente: El Periodico.

Compartir esta historia

Artículos relacionados