La cobra real es sinónimo de veneno letal y depredación. Sin embargo, un nuevo estudio muestra un comportamiento inesperado: durante la época de cría, los machos se enfrentan en duelos ritualizados que excluyen la violencia mortal. Enroscados y forcejeando, estos gigantes de más de cuatro metros miden fuerzas en un espectáculo único. El hallazgo, realizado en Tailandia, abre nuevas perspectivas sobre la biología y conservación de esta especie emblemática.
Una lucha sin sangre ni colmillos
El trabajo, publicado en Ecology and Evolution, se desarrolló entre 2016 y 2019 en la Reserva de la Biosfera de Sakaerat y en el Parque Nacional Kaeng Krachan. Gracias a radiotelemetría y observación directa, los investigadores documentaron tres combates entre machos de cobra real del norte (Ophiophagus hannah).
Especialistas en fauna salvaje capturaron en la ciudad de Krabi (Tailandia) a una cobra real de 4 metros de largo y 15 kilos de peso. El animal fue trasladado hasta un santuario de vida silvestre. pic.twitter.com/9wEjpQrzUB
— RT en Español (@ActualidadRT) October 15, 2019
Durante hasta media hora, las serpientes se enroscan con fuerza intentando empujar la cabeza del rival contra el suelo. No hubo mordidas, ni despliegue de capuchas, ni veneno: un ritual sorprendentemente ordenado para animales capaces de matarse en segundos.
El papel del tamaño y el riesgo de canibalismo
Los expertos coinciden en que la similitud de tamaño entre los contrincantes es clave. Si uno fuera mucho mayor, aumentaría el riesgo de mordidas e incluso de canibalismo, algo habitual fuera de la temporada de apareamiento. En estos duelos equilibrados, en cambio, la resolución no requiere violencia letal.
El hallazgo también aporta contexto a la reciente reclasificación de la cobra real en cuatro especies distintas. Comprender sus diferencias ecológicas y de comportamiento se ha convertido en un desafío científico.
La Belleza de la Pareidolia, la tendencia de nuestro cerebro a ver formas familiares en patrones aleatorios
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1. Estas formaciones rocosas en Tailandia y Laos evocan la imagen de una serpiente colosal y petrificada de 39 metros de longitud. pic.twitter.com/PL60fBQHuc
— Alex Pérez (@honordetigre) March 11, 2025
Conservación y amenazas humanas
Tras los combates, los machos quedan exhaustos y vulnerables, lo que incrementa el riesgo de encuentros fatales con humanos. Aunque rara vez atacan a las personas, las cobras reales son temidas y con frecuencia cazadas.
Proteger los hábitats donde tienen lugar estos enfrentamientos resulta esencial no solo para preservar a los vencedores, sino también para dar nuevas oportunidades de reproducción a los perdedores. Como subrayan los especialistas, conocer estos rituales ayuda a diseñar mejores estrategias de conservación.
Fuente: Infobae.