Surge un nuevo contendiente para el trono del campeón del tenis de mesa, y no es humano. Un trabajo de investigación que se dio a conocer hoy muestra a un robot que puede igualar e incluso ganarle a los mejores jugadores humanos.
Los científicos de la división IA de Sony desarrollaron el sistema robótico autónomo llamado Ace. Su estudio detalla la forma en que Ace ganó la mayoría de las partidas contra jugadores de tenis de mesa con gran experiencia, aunque contra los profesionales le faltó un poco. Pero más allá de las novedades, el software y hardware que hacen posible a este robot podrían usarse en muchas otras aplicaciones, según dicen sus creadores.
“Los resultados de nuestro trabajo con el Ace destacan el potencial de los agentes físicos de IA para cumplir con tareas interactivas complejas en tiempo real, y eso sugiere una cantidad de aplicaciones diversas en dominios que requieren de interacción humano-robot precisa y rápida”, le dijo a Gizmodo el autor principal Peter Dürr.
Un As del tenis de mesa
Los sistemas basados en la inteligencia artificial hoy pueden superar a los humanos en varias tareas, incluyendo varios juegos. Pero históricamente ha sido todo un desafío diseñar robots lo suficientemente inteligentes y ágiles para superar a los humanos en deportes físicos. El tenis de mesa en particular requiere de tiempos rápidos de reacción y de la capacidad de generar tiros precisos aunque difíciles para que el oponente pueda devolver la pelota.
Ya desde la década de 1980 la ciencia ha estado tanteando la posibilidad de crear robots que jueguen al tenis, pero el ACE representa un importante paso adelante en inteligencia artificial y robótica por igual, según afirma Dürr.

“Sony AI llevó a cabo esta investigación para estudiar de qué manera podía la IA operar de manera segura y efectiva en el mundo físico donde la percepción, el control y la agilidad se tienen que combinar en tiempo real. A diferencia de los entornos simulados en que la IA depende de la información, en el mundo real de los deportes como el tenis de mesa se requiere rápida toma de decisiones basada en el cálculo que proviene de sensores de ruido e interacciones humanas opuestas entre adversarios”.
A diferencia de los experimentos del pasado, los investigadores juzgaron el desempeño de Ace contra los humanos utilizando los reglamentos reales de la Federación Internacional de Tenis de Mesa (ITTF). Además, usaron árbitros certificados para que supervisaran las partidas.
En el estudio que se llevó a cabo en abril de 2025 los investigadores hicieron que Ace jugara contra cinco jugadores considerados de élite, personas con al menos 10 años de experiencia en el juego que entrenan en promedio 20 horas a la semana. También hicieron que Ace enfrentara a Minami Ando y Kakeru Sone, dos jugadores de la liga de tenis de mesa profesional de Japón.
Ace ganó tres de las cinco partidas contra los jugadores de élite. Y ganó un juego contra un profesional aunque finalmente perdió las dos partidas jugadas con Ando y Sone. A lo largo de los juegos el robot demostró movidas ágiles, pudiendo servir y devolver pelotas a alta velocidad y alta rotación. Los hallazgos del equipo se publicaron el miércoles en Nature.
¿Futuro campeón?
Ace volvió a competir en diciembre de 2025 y fue capaz de ganarles a jugadores de élite y profesionales (ganó uno de los dos juegos profesionales). En marzo de 2026 ganó tres partidas contra profesionales como Miyuu Kihara, hoy una de las 25 mejores jugadoras de Tenis de Mesa del mundo en singles. En esas partidas Ace logró un rendimiento mejorado al poder pegarle más agresivamente a la pelota, más cerca del borde de la mesa.
Con todo, probablemente Ace no vaya a dominar el mundo del tenis de mesa. Es que el proyecto se llevó a cabo para que los investigadores pudieran mejorar las tecnologías individuales detrás de Ace todo lo posible, más que por el objetivo específico de que jugara como campeón. Lo que se aprende a partir del Ace permitiría que los científicos crearan mejores sistemas robóticos para diversas aplicaciones “en el deporte, el entretenimiento y otros dominios físicos en que la seguridad es lo crítico”, dijo Dürr.
Afortunadamente, siempre fui un pésimo jugador de tenis de mesa o ping pong, por lo que no tengo problema en aceptar que Ace es el campeón.