Lo que comenzó como un brote aislado en aves migratorias se ha convertido en una crisis ecológica de escala continental. Una cepa de influenza aviar ha llegado a los elefantes marinos del Atlántico Sur y está provocando una mortandad sin registro previo. En apenas semanas, la mayor colonia del mundo perdió a la mitad de sus hembras reproductoras. Los científicos advierten que el virus está adaptándose a hospedadores nuevos, y el impacto podría prolongarse durante años.
Un colapso que nadie esperaba
Las Georgias del Sur, uno de los puntos más remotos del planeta, albergan la población de elefantes marinos más grande conocida. Históricamente estable, la colonia experimentó este año un declive brusco: la mitad de sus hembras adultas ha desaparecido en cuestión de semanas.
Los equipos de campo describen una mortandad sin precedentes. La Organización Mundial de Sanidad Animal confirmó que las detecciones de gripe aviar en mamíferos se han disparado en 2025, lo que se interpreta como una señal inequívoca de que el virus ha ampliado su rango de hospedadores.
Un virus que cruza barreras biológicas
Las primeras secuencias genéticas revelan que el linaje dominante pertenece a la variante H5N1 2.3.4.4b, responsable de mortalidades masivas en aves migratorias. Su llegada al ecosistema subantártico probablemente ocurrió a través de aves oceánicas que conectan rutas entre los hemisferios.
Para los especialistas, el salto a grandes mamíferos marinos es el punto crítico: estas especies forman colonias densas y sincronizan sus periodos reproductivos, condiciones ideales para una transmisión explosiva.
El impacto reproductivo: una amenaza generacional
La desaparición de la mitad de las hembras compromete la estructura reproductiva de la colonia. Los elefantes marinos dependen de intervalos muy cortos de cría; perder hembras en plena temporada significa perder generaciones completas.
National Geographic y otros medios científicos subrayan que no existen registros similares de mortalidad masiva en la especie. Si el virus se mantiene circulando, el daño podría extenderse durante varios ciclos reproductivos y afectar a otras colonias conectadas por migraciones.
🔴 La gripe aviar arrasa la mayor población de elefantes marinos del mundo: la mitad de las hembras ha desaparecido https://t.co/0Wp4cZmUgR
— EL PAÍS (@el_pais) November 13, 2025
Cómo el virus llegó al océano: aves, clima y actividad humana
Los estudios coinciden en que el punto de entrada fue la expansión del H5N1 desde el hemisferio norte hacia Sudamérica a finales de 2022. El cambio climático está alterando rutas migratorias y disponibilidad de alimento, provocando que aves y mamíferos coincidan en áreas donde antes no interactuaban.
Al mismo tiempo, el turismo costero y ciertas prácticas pesqueras incrementan la interacción entre humanos y fauna marina. Aunque el riesgo para personas sigue siendo bajo, los epidemiólogos advierten que la circulación sostenida del virus en mamíferos eleva la probabilidad de mutaciones relevantes.
Fuente: Meteored.