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Ciencia

La extraña anomalía bajo el Triángulo de las Bermudas que podría explicar por qué las islas nunca se hundieron

Una nueva investigación científica volvió a colocar al Triángulo de las Bermudas en el centro del debate mundial. Esta vez, el foco no está en barcos desaparecidos ni teorías sobrenaturales, sino en una extraña anomalía geológica que podría explicar por qué este archipiélago desafía desde hace millones de años las reglas conocidas de la Tierra.
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Durante décadas, el Triángulo de las Bermudas fue sinónimo de desapariciones imposibles, relatos inquietantes y teorías que mezclaban ciencia ficción con fenómenos reales. Sin embargo, una reciente investigación publicada por expertos en geofísica abrió una puerta inesperada hacia otro tipo de misterio. Lo que encontraron bajo las islas Bermudas no solo sorprendió a la comunidad científica, sino que también podría modificar la manera en que entendemos algunos procesos ocultos del planeta.

Un enigma mucho más antiguo que las desapariciones

Cada vez que se menciona el Triángulo de las Bermudas, la imaginación colectiva viaja automáticamente hacia aviones perdidos, barcos hundidos y relatos inexplicables ocurridos entre Florida, Puerto Rico y el archipiélago británico. A lo largo de los años, surgieron teorías de todo tipo: desde portales interdimensionales hasta actividad extraterrestre.

Pero mientras el público seguía fascinado con esos relatos, los científicos llevaban tiempo concentrados en otro interrogante todavía más desconcertante. El verdadero misterio, según numerosos geólogos, era comprender por qué las Bermudas continúan emergiendo sobre el océano pese a que, según los modelos tradicionales, deberían haberse hundido hace millones de años.

La pregunta parecía sencilla, aunque la respuesta estaba lejos de serlo. Las islas poseen un origen volcánico similar al de Hawái y otros archipiélagos formados por actividad del manto terrestre. En teoría, cuando el calor interno disminuye y cesan las erupciones, la estructura comienza lentamente a hundirse.

El problema es que la última actividad volcánica registrada en Bermudas ocurrió hace entre 30 y 35 millones de años. Bajo esa lógica, el archipiélago debería haber desaparecido bajo el agua hace muchísimo tiempo.

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©Marina Leonova – Pexels

El descubrimiento que dejó desconcertados a los expertos

La investigación fue liderada por el sismólogo William D. Frazer y el profesor Jeffrey Park. El estudio fue publicado en 2025 en la revista científica Geophysical Research Letters y rápidamente captó la atención internacional.

Para avanzar en la investigación, los expertos analizaron durante años registros sísmicos obtenidos en una estación ubicada en las propias Bermudas. Mediante las ondas generadas por terremotos ocurridos en distintas partes del planeta, lograron reconstruir una imagen tridimensional del subsuelo hasta aproximadamente 50 kilómetros de profundidad.

Lo que encontraron fue completamente inesperado.

Bajo el archipiélago apareció una gigantesca formación rocosa de cerca de 20 kilómetros de espesor ubicada entre la corteza terrestre y el manto. Según los investigadores, esta estructura se habría formado a partir del magma acumulado durante la última gran etapa eruptiva de las islas.

Lo más sorprendente fue descubrir que esa capa posee una densidad ligeramente menor que la del material que la rodea. Aunque la diferencia ronda apenas el 1,5%, sería suficiente para que las Bermudas permanezcan elevadas sobre el océano como si flotaran sobre una especie de “corcho geológico”.

Ese detalle, aparentemente mínimo, podría resolver uno de los mayores enigmas geológicos del Atlántico.

Una anomalía que no encaja en los modelos tradicionales

Frazer explicó que Bermudas representa un caso excepcional porque varias de sus características contradicen las teorías más aceptadas sobre la dinámica interna del planeta.

Hasta ahora, muchos científicos sostenían que archipiélagos volcánicos como este se originaban mediante las llamadas plumas del manto, columnas de material caliente que ascienden desde zonas profundas de la Tierra hacia la superficie.

Sin embargo, las nuevas observaciones indican que en Bermudas podrían existir procesos distintos que todavía no se comprenden completamente.

El sismólogo remarcó que este descubrimiento abre nuevas preguntas sobre la manera en que el calor y el material del interior terrestre circulan bajo determinadas regiones oceánicas. En otras palabras, el archipiélago podría ser la evidencia de mecanismos geológicos desconocidos hasta ahora.

La posibilidad de que existan fenómenos internos aún no identificados alimentó nuevamente la fascinación global alrededor del Triángulo de las Bermudas, aunque desde una perspectiva mucho más científica que sobrenatural.

La teoría de las olas gigantes que volvió a tomar fuerza

Mientras tanto, otro enfoque intentó explicar las históricas desapariciones registradas en la zona.

En 2025, el documental televisivo The Bermuda Triangle Enigma, emitido por el británico Channel 5, presentó una hipótesis basada en fenómenos oceánicos extremos.

El oceanógrafo Simon Boxall sostuvo que las llamadas olas gigantes podrían ser capaces de destruir embarcaciones de gran tamaño en cuestión de minutos.

Para demostrarlo, el equipo recreó una maqueta del USS Cyclops, uno de los barcos más famosos desaparecidos en la región. Según las simulaciones realizadas, una ola extrema podría partir una nave por la mitad si esta queda suspendida entre dos enormes crestas de agua.

Aunque ninguna teoría logró resolver por completo todos los misterios asociados al Triángulo de las Bermudas, las investigaciones recientes dejaron algo claro: bajo esa región del Atlántico todavía existen secretos capaces de desafiar incluso a la ciencia moderna.

 

[Fuente: La Razón]

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