El índice de masa corporal podría ser una medición más precisa de lo que pensábamos. Un nuevo trabajo de investigación muestra que la gran mayoría de los que tienen un IMC de obesidad tienen un sustancial exceso de grasa corporal.
El estudio fue llevado a cabo por científicos de la Universidad Johns Hopkins, y se publicó este mes en JAMA. En una muestra representativa de la nación, encontraron que los estadounidenses adultos con IMC de obesidad casi siempre cumplían con los criterios de obesidad en términos de circunferencia de cin tura o porcentaje de grasa corporal también. Los hallazgos sugieren que el IMC sigue siendo una importante herramienta a nivel de la población para evaluar la obesidad, según dicen los científicos, aunque haya mucha gente que lo critica o no lo toma en cuenta.
Analizaron datos de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (NHANES), que analiza los hábitos dietarios y de estilo de vida que regularmente recaban los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades. Como parte de esa encuesta, a algunas personas les hacen exámenes más exhaustivos, midiendo su cintura y grasa corporal.
Los datos más recientes de la encuesta NHANES (2017-2018) incluían a personas que además pasaron por otros exámenes para medir su IMC. La obesidad se define como el IMC superior a 30 (27 para los de ascendencia asiática), pero también se puede definir por el porcentaje de grasa corporal, de 25% para los hombres y 35% para las mujeres, o la circunferencia de cintura de 101,6 cm en los hombres y 88,90 cm para las mujeres.
“ Barriga llena, corazón contento”, ¡no!
Más del 98% de las personas consideradas obesas según el IMC solamente, también cumplen con las medidas de circunferencia de cintura o porcentaje de grasa corporal, según hallaron los investigadores.
“Aunque hay poblaciones determinadas (como los atletas) que podrían requerir más evaluaciones, nuestros resultados sugieren que se trataría de una porción muy pequeña de la población”, escribieron los científicos.
Los hallazgos tienen relevancia especial justo cuando el campo de la medicina de la obesidad avanza. En enero un gran grupo de expertos sugirió que haya un cambio importante en la forma de diagnosticar la obesidad.
Aducen que los médicos deben dejar de usar el IMC como único criterio para medir la obesidad, y que en cambio deben usar dos mediciones del cuerpo (una de las cuales puede incluir al IMC) o que se mida la grasa corporal para diagnosticar la obesidad. Además, dijeron que la obesidad debería separarse en dos amplias categorías, dependiendo de si la obesidad está causando activamente problemas de salud relacionados: obesidad preclínica y obesidad clínica.
Ha habido defensores y expertos del movimiento de positividad corporal y aceptación de la grasa que piden que ya no se use el IMC, y las conclusiones del grupo se vieron respaldadas por muchos grupos de salud pública como la Asociación Cardiológica Estadounidense y la Federación Mundial de Obesidad.
Pero los investigadores de este estudio dijeron que las pruebas de grasa corporal requieren de equipos especializados y que podrían ser más costosas para los pacientes que tengan que pagarlas. Con su hallazgo, muchas personas no se beneficiarían de pasar por otras pruebas. De todos modos, parece probable que el debate científico sobre la utilidad del IMC todavía no se haya saldado.
“Para casi todos los estadounidenses adultos con IMC elevado, podría haber utilidad limitada en la confirmación de la adiposidad excesiva”, escribieron los autores de este trabajo. Hoy, bajo el criterio actual del IMC, aproximadamente el 40% de los adultos estadounidenses son considerados obesos aunque la tasa finalmente parece empezar a disminuir, en parte gracias a la llegada de medicación nueva y más efectiva para la pérdida de peso, como Wegovy.