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Tecnología

El impresionante túnel que desafía al océano: la obra que cambiará la forma de viajar bajo el mar

Una infraestructura colosal avanza bajo las aguas del norte, prometiendo revolucionar la conectividad y reducir drásticamente los tiempos de viaje entre ciudades clave.
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En el norte de Europa se está gestando una de las obras de ingeniería más sorprendentes del mundo moderno: un túnel vial submarino que no solo será el más profundo jamás construido, sino también uno de los más largos. Su objetivo es eliminar la dependencia de los ferris y reducir a la mitad los tiempos de viaje entre dos regiones clave. Pero su construcción es una hazaña que lleva más de una década y aún continúa.

Una carretera bajo el mar que rompe todos los récords

Noruega, conocida por su geografía imponente y sus desafíos de conectividad, está llevando adelante el proyecto Rogfast, una de las obras viales más ambiciosas de su historia. Esta autopista subterránea tendrá una extensión de 26,7 kilómetros y alcanzará una profundidad de casi 400 metros bajo el nivel del mar, lo que la convertirá en la carretera submarina más profunda del planeta.

El túnel conectará las localidades de Randaberg y Bokn, ambas situadas en la región del fiordo noruego. El objetivo es claro: eliminar el uso de ferris en una parte clave de la carretera E39, que actualmente conecta las ciudades de Kristiansand y Trondheim mediante siete tramos marítimos. Esta ruta, aunque escénica, se ve afectada con frecuencia por condiciones meteorológicas adversas y largas demoras, lo que complica el tránsito diario, especialmente para los trabajadores que deben desplazarse constantemente.

Una inversión multimillonaria para transformar la movilidad

El costo total de la construcción del Rogfast se estima entre 2.000 y 2.400 millones de dólares. Cerca del 40% del financiamiento proviene directamente del gobierno noruego, mientras que el resto se recuperará a través del cobro de peajes una vez que el túnel esté operativo. Se espera que unos 6.000 vehículos transiten diariamente por esta nueva vía, mejorando significativamente la fluidez del tráfico en la región.

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© Youtube

Detrás del megaproyecto están los consorcios Implenia/Stangeland Maskin y Skanska, quienes han venido trabajando desde 2018 con técnicas avanzadas de perforación y voladura en tres secciones principales del túnel. Aunque la excavación avanza a buen ritmo, completar la infraestructura es una tarea monumental que va más allá de abrir un hueco bajo el mar.

“Stavanger es la cuarta ciudad más grande de Noruega y Bergen la segunda. Este túnel permitirá a miles de personas acortar significativamente sus trayectos diarios entre ambas ciudades”, explicó Oddvar Kaarmo, director del proyecto en la Administración Noruega de Carreteras Públicas.

Una espera prolongada con grandes expectativas

Inicialmente, se estimaba que el túnel estaría listo para 2030. Sin embargo, una vez completada la excavación, quedará pendiente una serie de instalaciones cruciales: sistemas de drenaje, ventilación, iluminación y la pavimentación completa de la vía. Estas tareas adicionales extenderán la fecha de apertura definitiva hasta 2033.

A pesar de la espera, el entusiasmo por esta obra sin precedentes crece. Noruega no solo ganará una vía subterránea más rápida y segura, sino que sentará un precedente global sobre lo que es posible lograr en el campo de la ingeniería vial submarina. El Rogfast no es solo una carretera bajo el mar: es una declaración de lo que la visión a largo plazo y la inversión inteligente pueden construir, incluso bajo las profundidades del océano.

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