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El muérdago esconde un superpegamento natural que podría usarse para suturar heridas

La planta emplea esa sustancia para diseminarse de un árbol a otro

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Imagen para el artículo titulado El muérdago esconde un superpegamento natural que podría usarse para suturar heridas
Foto: Agnieszka Kwiecień / CC BY 2.5

El muérdago (Viscum album) es una planta parasitaria muy común en Europa. Crece sobre las ramas de ciertos árboles, y para llegar ahí sus semillas se adhieren a las patas, las plumas o el pico de los pájaros. Un nuevo estudio ha descubierto que la capa pegajosa de esas semillas puede ser mucho más útil de lo que creíamos.

La sustancia que recubre las semillas de muérdago se llama viscina. Está presente en la pulpa de las bayas de la planta que rodean la semilla. De hecho cada baya tiene suficiente viscina como para cubrir una línea de dos metros. El descubrimiento de las aplicaciones médicas de este pegamento comenzó con una niña jugando con una baya de muérdago adquirido en un mercadito navideño. La fruta pronto comenzó a pegarse a todo y su padre, el profesor del departamento de química de la Universidad McGill Matthew Harrington, comenzó a sentirse intrigado por las propiedades de este adhesivo natural.

Los resultados de su estudio en colaboración con el Instituto Max Planck acaban de publicarse en la revista PNAS Nexus. Resulta que la viscina es un adhesivo capaz de pegarse por igual no solo en materiales sintéticos de todo tipo como el plástico, el metal, o el cristal. También se adhiere a la piel y al cartílago. Sus fibras flexibles pueden usarse como adhesivo o en una película capaz de mantener unidas las partes y al mismo tiempo protegerlas. Además es completamente biológico, biodegradable y para soltarlo basta con frotarlo vigorosamente o disolverlo en agua caliente.

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En uno de los experimentos, los investigadores lograron sellar un corte practicado en la piel de un cerdo muerto y la sutura tenía la flexibilidad necesaria para que no se soltara con el movimiento. Por supuesto, aún hacen falta más pruebas, pero la abundancia del muérdago (es una planta muy común y fácil de cultivar) hace que los resultados puedan ser muy prometedores de cara a la medicina. [McGill University vía New Atlas]