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El océano avanza, avanza y sigue avanzando… Mientras tanto, Australia hace cuentas. Ciudades enteras y un millon y medio de personas en riesgo de inundación antes de fin de siglo

El primer informe nacional de riesgos climáticos advierte que las costas australianas podrían transformarse radicalmente en apenas 25 años. Millones de personas, infraestructuras clave y comunidades enteras quedarían expuestas si no se reduce la contaminación procedente del carbón, el petróleo y el gas.

Australia ha puesto en palabras oficiales lo que la ciencia lleva años advirtiendo: el cambio climático no es una amenaza distante, sino una realidad que marcará la vida de millones de personas. La primera Evaluación Nacional de Riesgos Climáticos describe un horizonte donde la inacción frente a las emisiones multiplicará los desastres naturales, inundará ciudades y transformará radicalmente la economía y la sociedad.

Una evaluación que cambia el tono del debate

Australia frente al agua que avanza: el informe que anticipa un futuro crítico en 2050
© Unsplash – Ian.

El documento, presentado el 15 de septiembre del año 2025, llega en un momento clave: el Gobierno de Antony Albanese se prepara para anunciar su meta de reducción de emisiones para 2035. La Evaluación Nacional de Riesgos Climáticos (NCRA) no solo aporta cifras, sino que dibuja un relato inquietante del futuro del país.

El ministro de Cambio Climático, Chris Bowen, fue categórico: “El informe deja claro que todo el país tiene mucho en juego. El costo de no actuar siempre superará al de actuar”. Las palabras resumen la urgencia de una transición energética que deje atrás carbón, petróleo y gas, los principales responsables de las emisiones.

El mar como frontera móvil

Australia frente al agua que avanza: el informe que anticipa un futuro crítico en 2050
© Unsplash – David Clode.

La advertencia más impactante es la del nivel del mar. Si la tendencia continúa, hasta un millón y medio de australianos estarán en riesgo de inundación en 2050, y la cifra podría alcanzar los tres millones para 2090. Ciudades enteras, infraestructuras críticas y territorios externos quedarían expuestos, con pérdidas humanas y económicas incalculables.

Solo en el año 2030, más de 597.000 personas podrían estar directamente amenazadas por inundaciones costeras. Las grandes urbes no serán las únicas afectadas: comunidades pequeñas y regiones remotas verán cómo sus limitadas cadenas de suministro colapsan bajo la presión de costos de transporte duplicados y comunicaciones debilitadas.

El calor extremo y la fragilidad social

Este informe también anticipa un aumento sin precedentes de olas de calor marinas y terrestres. Las muertes por golpes de calor podrían multiplicarse en las próximas décadas, afectando con especial dureza a las poblaciones vulnerables. La agricultura, la pesca y el turismo, pilares de la economía australiana, se verán desestabilizados por la combinación de calor extremo y desastres naturales más frecuentes.

El escenario no es inevitable. El propio informe insiste en que limitar el calentamiento global aún podría reducir la magnitud de los impactos. Pero el tiempo corre y las decisiones que se tomen ahora marcarán el destino de millones.

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