Imagen: Bryan Skiora

¬ŅEs realista pensar que Estados Unidos puede evitar las muertes por armas de fuego? Aunque el pa√≠s no tiene una contrapartida exacta en el resto del mundo, hay ejemplos de √©xito que pueden proporcionar una ventana a la esperanza. Como Jap√≥n, el pa√≠s que erradic√≥ por completo este tipo de muertes.

De los 20 pa√≠ses m√°s ‚Äúricos‚ÄĚ del mundo, la tasa de homicidios relacionada con las armas en Estados Unidos es casi 20 veces mayor que la de los otros 19. Con casi un arma de fuego privada por persona, la tasa de propietarios de armas del pa√≠s es la m√°s alta del planeta. Se dan circunstancias tan marcianas como que Yemen, un pa√≠s afectado por todo tipo de conflictos tribales y que ocupa el segundo lugar, tiene una tasa de aproximadamente la mitad de Estados Unidos.

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De extremo a extremo, si uno acude hoy a Jap√≥n se encuentra con unas cifras de esc√°ndalo, pero por los motivos contrarios. De hecho, de esa lista que comentaba de pa√≠ses ‚Äúricos‚ÄĚ, Jap√≥n es el pa√≠s con menos armas de fuego del mundo desarrollado, y posiblemente el controlador m√°s estricto de todos.

Un turista japonés en un campo de tiro de Estados Unidos. AP

La primera gran diferencia con respecto a Estados Unidos la encuentras en el enfoque m√°s b√°sico de la cuesti√≥n con respecto a la propiedad de armas, imposible encontrar dos polos m√°s opuestos. Mientras que la ley de armas de Estados Unidos comienza con la afirmaci√≥n de la segunda enmienda del ‚Äúderecho de las personas a tener y portar armas‚ÄĚ y lo reduce todo desde ese mismo momento, la ley japonesa comienza con una ley de 1958 que establece que ‚Äúninguna persona poseer√° un arma de fuego o varias o una espada o varias‚ÄĚ, y luego agregar√° algunas excepciones.

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Es decir, la ley estadounidense est√° dise√Īada para consagrar el acceso a armas de fuego, mientras que Jap√≥n comienza con la premisa de prohibirlo. Obviamente y c√≥mo veremos a continuaci√≥n, la historia de esto es complicada, no puede ser de otra manera, pero vale la pena conocer el relato de una naci√≥n que se neg√≥ a este tipo de violencia.

Las armas hoy

Campo de tiro en Japón. AP

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En Japón casi nadie tiene un arma y la mayoría son ilegales, aunque existen restricciones bajo una serie de excepciones. Japón, un país de 127 millones de personas, logró que las muertes anuales por armas de fuego se pudieron contar con los dedos de las manos.

En realidad, si actualmente quieres comprar un arma en Japón necesitas armarte de mucha paciencia y determinación. En primer lugar, debes asistir a una clase que dura un día entero (y que se lleva a cabo una vez al mes), luego debes hacer un examen escrito, y finalmente debes aprobar un examen de rango de tiro con una calificación de al menos el 95%.

Por medio, se exige una serie de pruebas de lo m√°s rigurosas sobre la salud mental del sujeto y su posible consumo de drogas en un hospital. Luego se verifica con la polic√≠a y las agencias de inteligencia por si tuviera una historia criminal, por m√≠nima que fuera, o por el contrario, tuviera alg√ļn tipo de lazo extremista.

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Imagen: Getty

La siguiente fase consiste en un examen a ‚Äúsu entorno‚ÄĚ. Se revisa a sus parientes cercanos o incluso compa√Īeros del trabajo m√°s afines para averiguar m√°s sobre el sujeto y la posibilidad de que exista un riesgo en su conducta no detectada. Adem√°s de tener el poder de negar licencias de armas de fuego, la polic√≠a tambi√©n tiene amplios poderes para buscar y capturar armas.

Dicho esto, las pistolas est√°n prohibidas por completo. Solo se permiten escopetas y rifles de aire comprimido. La ley restringe el n√ļmero de tiendas de armas. En la mayor√≠a de las 40 prefecturas de Jap√≥n, no puede haber m√°s de tres, y solo pueden comprar cartuchos nuevos devolviendo los cartuchos gastados que compr√≥ en su √ļltima visita.

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Se debe notificar a la polic√≠a d√≥nde est√°n el arma y las municiones, y deben almacenarse por separado bajo llave. La polic√≠a tambi√©n inspeccionar√° las armas una vez al a√Īo. Y despu√©s de tres a√Īos, se agota la licencia, momento en el que el sujeto debe asistir al curso y aprobar las pruebas nuevamente. Todo esto ayuda a explicar por qu√© los tiroteos masivos en Jap√≥n son extremadamente raros. De hecho, cuando ocurren asesinatos en masa, el asesino suele usar un cuchillo.

Las armas ayer

Campo de tiro en Japón. AP

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Japón fue la primera gran nación en imponer leyes de armas en todo el mundo, y posiblemente esto hizo que establecieran una base sólida que dice que las armas realmente no juegan un papel fundamental en la sociedad civil.

El éxito del país a la hora de frenar este tipo de muertes está íntimamente relacionado con su historia. Tras de la Segunda Guerra Mundial, el pacifismo surgió como una de las filosofías dominantes. La ley actual de control de armas se introdujo en 1958, pero la idea detrás de la política data de siglos atrás. Irónicamente, la policía no portaba armas de fuego hasta que en 1946 la ocupación estadounidense se lo ordenó.

De hecho, a los habitantes se les recompensaba por abandonar las armas de fuego desde 1685. El pa√≠s tambi√©n ha abrazado la idea de que un menor n√ļmero de armas en circulaci√≥n dar√° como resultado menos muertes. Es m√°s, los oficiales de polic√≠a japoneses rara vez usan pistolas y ponen mucho m√°s √©nfasis en las artes marciales (se espera que todos se conviertan en cintur√≥n negro de judo), y la mayor√≠a pasan m√°s tiempo practicando kendo (peleando con espadas de bamb√ļ) que aprendiendo a usar armas de fuego.

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Ilustración: Jim Cooke.

Un ejemplo demoledor: en el a√Īo 2015 la polic√≠a japonesa dispar√≥ seis veces, suena a ciencia ficci√≥n, pero es real. Estos datos contrastan con el modelo estadounidense, donde esencialmente se ha ‚Äúmilitarizado‚ÄĚ a la polic√≠a.

Por supuesto, Jap√≥n y Estados Unidos est√°n separados por una serie de diferencias culturales e hist√≥ricas enormes, mucho m√°s amplias que sus pol√≠ticas de armas, pero por alguna raz√≥n, los japoneses tienden a ser m√°s tolerantes con los amplios poderes de b√ļsqueda e incautaci√≥n de la polic√≠a necesarios para hacer cumplir la prohibici√≥n.

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Ni√Īos saliendo de la escuela donde tuvo lugar el tiroteo esta semana en Florida. Getty

Las formas de pensar de ambos pa√≠ses sobre pr√°cticamente todo son tan diferentes, que parece imposible aislar y comparar los dos reg√≠menes de armas. Sin embargo, resulta un ejercicio pr√°ctico e incluso sano ver m√°s all√° de esa segunda enmienda de la Constituci√≥n del pa√≠s que muchos defienden que ‚Äúmantiene la seguridad de un Estados libre‚ÄĚ, sobre todo cuando abres los peri√≥dicos y ves que los ni√Īos est√°n matando ni√Īos.

No hay duda de que el control de armas en Japón, combinado con el respeto predominante por la autoridad, ha llevado a una relación más que armoniosa entre los civiles y la policía que en Estados Unidos. Y aunque el enfoque nipón es casi un utopía frente a la cultura armamentística estadounidense, es otro ejemplo más que puede servir como punto de partida para frenar el horror que parece haberse convertido en el sello distintivo de la vida de Estados Unidos. [Politifact, Wikipedia, The Washington Post, BBC, New York Times]