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Ciencia

El planeta más frío que se haya visto, orbita en torno a un cadáver estelar

El brillo de este exoplaneta confirma que es real y que de algún modo sobrevivió a la espiral de la muerte de la estrella.
Por Isaac Schultz Traducido por

Tiempo de lectura 2 minutos

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Con el Telescopio Espacial James Webb los astrónomos detectaron directamente el leve brillo de un planeta que es más frío que cualquier mundo cuya luz se haya observado de manera directa. Es una detección asombrosa que revela las condiciones extremas de algunos de los mundos de nuestro universo.

El exoplaneta WD 1856+534 b se detectó en 2020 y es dos veces más antiguo que nuestro sistema solar. Es aproximadamente del tamaño de Júpiter, pero su masa es seis veces mayor, y su temperatura promedio es más fría, de unos -87°C. Eso implica que es el exoplaneta más frío que se haya observado directamente por la luz que emite. El equipo de estudio describió el exoplaneta y su emisión térmica, y su trabajo está alojado ahora en el servidor arXiv.

El exoplaneta orbita en torno a una enana blanca, la fantasmagórica brasa de una estrella muerta. De hecho, eso fue lo que hizo posible la detección del objeto, porque en general, las estrellas son tan brillantes que suelen apagar el brillo más opaco de los planetas que orbitan en torno a ellas. La estrella del WD 1856 b se ha apagado tanto que el exoplaneta se hizo visible ante la lente del Webb. La astrónoma Mary Anne Limbach, del Departamento de Astronomía de la Universidad de Michigan, colaboró con el trabajo de investigación.

Migración planetaria

Lo que resulta extraño es el lugar en el que ha quedado este planeta. El WD 1856 b orbita a unas 0,02 unidades astronómicas de su enana blanca, más cerca de lo que lo está Mercurio del sol. “WD 1856+534 b hoy es esl primer exoplaneta intancto confirmado dentro de la zona prohibida de una enana blanca, una región en la que el planeta debía haber sido engullido durante la fase de gigante roja de la estrella”, explicó el equipo, añadiendo que “su presencia brinda evidencia directa de que es posible la migración planetaria a órbitas cercanas – incluyendo la zona habitable – en torno a las enanas blancas”.

El trabajo del equipo también ubica a WD 1856 en el primer puesto del orden de los mundos fríos. Quien le sigue es Epsilon Indi Ab, un planeta que el Webb estudió el año pasado y que en ese momento fue el planeta más frío del que se tomaron imágenes, más allá de nuestro sistema solar, con una temperatura calculada de 2 °C. WD 1856 b es mucho más frío.

Los hallazgos también resuelven una crisis de identidad de hacer tiempo. Hasta ahora, WD 1856 b podría haer sido una enana marrón de masa reducida. Pero con su baja temperatura y los cálculos de masa revisados (no más que 5,9 masas de Júpiter), ahora forma parte oficialmente del catálogo de miles de exoplanetas que la ciencia ha ido recogiendo en las últimas décadas.

La investigación también es prueba importante del concepto de la capacidad del JWST de estudiar planetas fríos y maduros, recordatorio de que incluso los mundos que orbitan en torno a los núcleos agotados de las estrellas muertas, pueden seguir brillando aunque su luz sea tenue.

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