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Tecnología

Mucho antes de los ordenadores y del código, una civilización sin escritura desarrolló un sistema capaz de almacenar y organizar datos complejos. Ahora algunos científicos creen que el quipu inca podría ser el primer “software” de la historia

Un estudio reciente plantea que las cuerdas anudadas de los incas no solo servían para contar, sino para estructurar información de forma comparable a sistemas informáticos modernos. La idea no es descifrar su contenido, sino entender cómo funcionaban.
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Hay una idea bastante arraigada: la informática empieza con máquinas, electricidad y código. Todo lo anterior sería, como mucho, una prehistoria lejana. Pero esa línea empieza a difuminarse cuando aparecen sistemas que, sin parecerse en nada a un ordenador, hacen cosas sorprendentemente similares. El quipu es uno de ellos.

Un sistema sin pantallas, pero con lógica de datos

Mucho antes de los ordenadores y del código, una civilización sin escritura desarrolló un sistema capaz de almacenar y organizar datos complejos. Ahora algunos científicos creen que el quipu inca podría ser el primer “software” de la historia
© Unsplash / Moe Salih.

El quipu (un conjunto de cuerdas con nudos de distintos tipos, direcciones y colores) fue utilizado por el imperio inca para registrar información. Tradicionalmente se ha asociado a tareas como contabilidad, censos o gestión de recursos. Pero el nuevo enfoque va más allá.

Un estudio reciente propone analizar el quipu no solo como herramienta de registro, sino como sistema de procesamiento de información. Es decir, no tanto qué decía… sino cómo estaba organizado. Y ahí empiezan las comparaciones incómodas.

Una estructura que se parece demasiado a un sistema informático

Uno de los puntos clave del estudio es la forma en que las cuerdas del quipu se ramifican. No es una estructura lineal, sino jerárquica, casi como un árbol. Eso permite organizar datos en niveles, agrupar información y establecer relaciones entre distintos elementos. Algo que, salvando las distancias, recuerda bastante a cómo funcionan los sistemas de archivos en un ordenador.

Los investigadores fueron un paso más allá: tradujeron esa lógica a código moderno, utilizando lenguajes como C++ y Python. No era solo una analogía.

De cuerdas a aplicaciones funcionales

Mucho antes de los ordenadores y del código, una civilización sin escritura desarrolló un sistema capaz de almacenar y organizar datos complejos. Ahora algunos científicos creen que el quipu inca podría ser el primer “software” de la historia
© Hochgeladen von User Lyndsaruell / Wikimedia.

Para comprobar que la idea tenía sentido, el equipo desarrolló tres aplicaciones basadas en la lógica del quipu: una hoja de cálculo, un sistema de archivos y una herramienta de representación de imágenes. El resultado fue más que una prueba conceptual.

La estructura no ordenada del quipu permitía una inserción rápida de datos, comparable a la de estructuras como listas enlazadas o arreglos dinámicos en programación. En otras palabras, no solo almacenaba información: lo hacía de forma eficiente. Eso es, en esencia, uno de los pilares del software.

El problema no es entender qué decía, sino cómo funcionaba

Mucho antes de los ordenadores y del código, una civilización sin escritura desarrolló un sistema capaz de almacenar y organizar datos complejos. Ahora algunos científicos creen que el quipu inca podría ser el primer “software” de la historia
© Pi3.124 / Wikimedia.

Curiosamente, el estudio no intenta descifrar el contenido de los quipus. Ese sigue siendo uno de los grandes desafíos. El interés está en otro lado: en la arquitectura. Porque incluso sin conocer el significado exacto de los datos, es posible analizar la lógica con la que se organizaban. Y esa lógica es lo que abre la puerta a comparaciones con sistemas informáticos modernos.

No se trata de decir que los incas “programaban” como hoy entendemos la programación. Pero sí de reconocer que manejaban estructuras de datos complejas.

Replanteando el origen de la computación

La conclusión no es sencilla, y probablemente seguirá generando debate. Si aceptamos que la computación no depende necesariamente de dispositivos electrónicos, sino de la capacidad de organizar, almacenar y procesar información de forma estructurada, entonces el quipu encaja en esa definición. Y eso obliga a mover la línea temporal.

La informática dejaría de ser un fenómeno reciente para convertirse en algo más amplio: una forma de pensamiento que puede aparecer en contextos muy distintos. En ese escenario, los incas no serían una nota al margen, sino parte de la historia principal. Y quizás, sin saberlo, estaban resolviendo problemas que hoy seguimos abordando… solo que con herramientas muy diferentes.

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