Un rayo de esperanza: el pozo petrolero más largo de Cuba
En un país donde los apagones son la norma y el combustible escasea, un pozo petrolero en Varadero produce unas 300 toneladas diarias de crudo, con posibilidades de incrementar su producción. Este pozo, perteneciente a la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo del Centro (EPEP-C), podría entregar 100 toneladas más en los próximos meses, según declaró Renier Rodríguez González, especialista en Yacimientos.
Perforado en 546 días con la ayuda de compañías extranjeras y tecnología avanzada, este pozo de alcance ultraextendido (8.047 metros) es considerado uno de los mayores desafíos tecnológicos en Cuba en el ámbito petrolero. Desde abril, su extracción ha sido clave para la producción total de crudo, que junto a otros cuatro pozos similares en la franja norte de Matanzas, contribuye al 28% de las extracciones de la empresa.
El dilema del petróleo cubano y su impacto en la energía
A pesar de la producción de crudo en pozos como el de Varadero, la crisis energética sigue afectando a la isla. Aunque el petróleo cubano se destina principalmente a la generación de electricidad, la estatal Unión Eléctrica de Cuba (UNE) sigue reportando déficits de combustible, lo que ha aumentado los apagones.
Además, a pesar de que la Empresa de Perforación y Extracción de Petróleo del Centro cumplió el plan de producción en un 97% en 2023, sigue enfrentando retos significativos. El propio gobernante cubano, Miguel Díaz-Canel, mencionó las «deficiencias en su gestión» durante una visita en 2024.
Un futuro incierto para la producción de crudo en Cuba
El petróleo extraído en Cuba, caracterizado por su viscosidad y alto contenido de azufre, representa un desafío adicional debido al desgaste que provoca en las plantas de energía. Según Jorge Piñón, experto en energía de la Universidad de Texas, los yacimientos petroleros cubanos están en una etapa avanzada, lo que implica que su rendimiento está en declive.
Para contrarrestar esta caída, se podrían implementar tecnologías de recuperación mejorada, que aumentarían la producción de crudo entre un 17-20%. Sin embargo, estos esfuerzos requieren inversiones y tecnologías que el país aún no ha adoptado completamente.