Los smartphones y tabletas están ahora mismo en el centro del mundo tecnológico. Con ellos accedemos a todos los servicios posibles. Lo han cambiado todo. La pregunta que muchos se hacen ahora es: ¿qué vendrá después? ¿Cuál será el próximo gran negocio cuando ya casi todos tengamos móviles inteligentes y tabletas? Qualcomm, el mayor fabricante de procesadores parar equipos móviles, lo tienen claro: la gran oportunidad, o al menos una de ellas, está en la televisión, no en las consolas.

Para Tim McDonough, vicepresidente mundial de marketing de Qualcomm, la televisión es justo donde está aún todo por hacer, tanto a nivel de hardware como de software.

"El televisor hasta ahora ha tenido un procesador malo, un sistema operativo propietario y estaba conectado a todo por cables, era básicamente una caja tonta. A partir de ahora el televisor en el hogar empezará a ser todo lo contrario, tendrá un hardware muy potente, procesadores gráficos avanzados, conectividad de primera clase y un sistema operativo de uso masivo. Las cosas van a comenzar a despegar en este frente", dijo en una conversación con Gizmodo en Español durante el Mobile World Congress.

McDonough no ve tan claro el futuro de las consolas. "Uno de los mejores aparatos para jugar es este", explica mientras señala un smartphone. "La gente no quiere que su móvil sea bueno en algo y malo en otra cosa. Quiere que sea bueno en todo. Antes los juegos se desarrollaban primero para las consolas, luego el PC y luego el móvil. Ahora el móvil es lo primero".

No le falta razón. Las caídas de ventas de las consolas de Sony y Nintendo, por ejemplo, son una clara muestra de que estos equipos, tal y como los conocemos hoy, van de la mano del PC en su camino hacia la irrelevancia. El concepto de "consola" debe evolucionar.

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Quizás justo por eso Sony no quiso ni enseñar la PS4 hace unas semanas y habló más de la nube y las conexiones de la PS4 a móviles, tabletas y televisores. Quien se cuele en estos tres ecosistemas tiene la próxima década asegurada.

El vídeo debajo es una muestra de cómo esa conexión móvil-tableta-televisor será fundamental. Un tablet y un televisor equipados con un procesador de última generación, en este caso un Snapdragon 800, pueden servir perfectamente juegos muy similares en gráficos y complejidad a los que soporta hoy en día una PS3 o una Xbox.

De momento nadie ha logrado romper el estancamiento en el que se encuentra el televisor, especialmente en software. Es un misterio si Apple lo intentará. Google de momento no lo ha conseguido.

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En el frente de los procesadores, Intel anunció recientemente sus planes de entrar en la televisión por Internet. Sin embargo, llega tarde al mundo de los móviles y su apuesta en las tabletas es aún tímida y sobre todo de la mano de Windows 8. De las tres cartas de la baraja, móvil-tableta-televisor, Qualcomm tiene ya al menos dos. Veremos quién gana la partida.