Un viejo concepto tecnológico está llamando de nuevo la atención en el mundo del motor: los pistones ovalados. Desarrollados por Honda en los años 70 y prohibidos en los 90, parecían haber quedado en el olvido.
Sin embargo, Ferrari ha registrado una nueva patente que podría traerlos de vuelta, esta vez adaptados a la Fórmula 1. ¿Por qué esta idea revolucionaria vuelve a cobrar vida medio siglo después?
El nacimiento de una idea revolucionaria

En los años 70, el ingeniero aeronáutico Soichiro Irimajiri, figura clave en Honda, diseñó un motor con pistones ovalados. La intención era aumentar la superficie del pistón sin incrementar su peso, lo que permitiría aprovechar al máximo la fuerza generada por los gases de escape. Además, estos pistones albergaban ocho válvulas por cilindro, duplicando el flujo de gases de entrada y salida.
Irimajiri, también creador del motor de seis cilindros de la icónica Honda CBX1000 (1978), ideó el sistema para competir en MotoGP con la NR500 (1979-1983) y la NR750 de resistencia (1987). En 1992, Honda lanzó la NR de calle, la única motocicleta matriculable con pistones ovalados. Cada pistón contaba con dos bielas, sumando en total ocho bielas y 32 válvulas, una verdadera obra de ingeniería.
Una tecnología prohibida y olvidada

Aunque la innovación parecía imbatible, la Federación Internacional de Motociclismo (FIM) prohibió los motores de pistón ovalado a principios de los 90. Esto impidió que Honda demostrara el verdadero potencial de su creación en competición. La tecnología quedó relegada al olvido, convertida en un ícono de lo que pudo haber sido y no fue.
Sin embargo, la idea nunca murió del todo. La combinación de rendimiento y eficiencia energética que prometía seguía siendo atractiva, especialmente en un contexto donde la búsqueda de mejoras técnicas es constante en el automovilismo de élite.
Ferrari resucita el concepto

Medio siglo después, la sorpresa llegó cuando Ferrari registró una patente para un motor de 12 cilindros en V con pistones ovalados. A diferencia de los diseños de Honda, estos pistones cuentan con una sola biela y son menos alargados. Los dibujos de la patente muestran cómo Ferrari busca aprovechar las ventajas de esta estructura para mejorar el rendimiento en sus motores de Fórmula 1.
El resurgimiento de esta tecnología no es casualidad: la patente de Honda ha vencido, lo que abre la puerta para que otras marcas exploren su potencial. Ferrari parece haber entendido el valor oculto detrás de la idea original y está decidida a adaptarla a su estilo y necesidades competitivas.
Un futuro incierto, pero prometedor
Aunque el regreso de los pistones ovalados aún es incierto, la posibilidad de ver esta tecnología en la Fórmula 1 o incluso en vehículos matriculables genera gran expectación. Ferrari ha demostrado ser pionera en aplicar innovaciones mecánicas en sus motores, y este podría ser un paso más hacia el dominio en la pista.
El regreso de esta tecnología plantea una pregunta intrigante: ¿logrará Ferrari lo que Honda no pudo demostrar hace cinco décadas? Si el experimento resulta exitoso, podríamos estar ante una nueva era en la evolución de los motores de alto rendimiento.