Durante décadas, los astrónomos han intentado comprender qué impulsa la expansión acelerada del universo. Ahora, una idea audaz vuelve a cobrar fuerza: los agujeros negros podrían ser la fuente de la energía oscura. Nuevos datos del proyecto DESI, obtenidos en el observatorio de Kitt Peak (EE. UU.), reabren un debate que podría transformar por completo la cosmología moderna y cambiar lo que sabemos sobre el destino del cosmos.
Agujeros negros: fábricas cósmicas de energía oscura
El estudio, encabezado por Kevin Croker (Universidad de Arizona) y Greg Tarlè (Universidad de Michigan), plantea que los agujeros negros podrían funcionar como burbujas de energía oscura. Según su hipótesis, la materia que cae en su interior se transformaría en la misma energía responsable de acelerar la expansión del universo.
De ser cierto, esto explicaría por qué la densidad de energía oscura y la de materia ordinaria son sorprendentemente comparables, algo que los modelos tradicionales nunca han logrado justificar. “Las estrellas se formaron, colapsaron y se transformaron en agujeros negros justo cuando la energía oscura comenzó a dominar el universo”, explicó Tarlè.
El modelo también podría arrojar luz sobre otro enigma: la masa de los neutrinos. Si los agujeros negros son generadores de energía oscura, estos podrían influir en el balance energético del cosmos, haciendo que los neutrinos tengan una masa ligeramente mayor de lo previsto.

El retorno de una vieja idea: Einstein y la constante cósmica
La historia de la energía oscura se remonta a Albert Einstein, quien introdujo la “constante cosmológica” en sus ecuaciones para mantener un universo estático. Tras descubrirse en 1929 que el cosmos se expandía, Einstein la descartó. Pero en 1998, las observaciones de supernovas revelaron que esa expansión no solo continuaba, sino que se aceleraba.
Desde entonces, los cosmólogos asumieron que una energía oscura constante era la responsable. Sin embargo, los nuevos datos de DESI (Dark Energy Spectroscopic Instrument) ponen en duda esa suposición. Las mediciones de la distribución de galaxias y de las oscilaciones acústicas del universo temprano muestran desviaciones respecto al modelo clásico: las galaxias están menos separadas de lo esperado si la energía oscura no cambia con el tiempo.
DESI y el renacimiento del debate cósmico
El instrumento DESI, instalado en el Observatorio Nacional de Kitt Peak (Arizona), recopila millones de espectros galácticos para reconstruir cómo ha evolucionado el universo. Los resultados de 2024 y 2025 sugieren que la energía oscura podría variar en intensidad, algo que apoyaría la hipótesis de Croker y Tarlè.
Según ellos, la materia absorbida por los agujeros negros se convierte en energía oscura, impulsando la expansión cósmica desde su interior. Varios investigadores del propio proyecto DESI se mostraron intrigados: si los datos confirman esta tendencia, los agujeros negros dejarían de ser solo devoradores de materia para convertirse en motores del universo.
Materia y energía oscura, un misterio aún sin resolver.
La materia oscura es la «masa perdida» del universo. No interactúa con la materia normal, excepto para tirar de ella con la gravedad.
La energía oscura, por otro lado, es una idea más extraña. Podemos decir que existe,… pic.twitter.com/zoPLm4RKlv
— Informa Cosmos (@InformaCosmos) April 21, 2024
Ciencia, escepticismo y nuevas teorías
La comunidad científica recibe la propuesta con una mezcla de fascinación y cautela. Jessie Muir (Universidad de Cincinnati) considera la idea “una contribución valiosa a un conjunto creciente de explicaciones posibles”. En cambio, Katie Freese (Universidad de Texas en Austin) advierte que la evidencia aún es insuficiente, aunque reconoce que “si la energía oscura cambia con el tiempo, la hipótesis de Croker sería especialmente atractiva”.
Otros modelos también compiten: la quintescencia, que imagina la energía oscura como un campo dinámico; o teorías que proponen una interacción entre materia y energía oscura.
Croker lo resume con una frase que refleja tanto prudencia como ambición científica:
“Así es como avanza la ciencia: paso a paso, construyendo el caso. Si los agujeros negros son realmente la fuente de la energía oscura, no solo entenderemos por qué el universo se expande… sino también por qué sigue existiendo.”
Fuente: Infobae.