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El soldado norcoreano que desertó recibirá un suministro vitalicio del dulce Choco Pie

Es posible que al leer el titular hayas
pensado que se trata de algún tipo de regalo de Corea del Sur por esa temeraria
huida que casi le costó la vida al desertor norcoreano. En parte es así, pero
ese dulce llamado Choco Pie es mucho más que eso para muchos habitantes de
Corea del Norte.

De hecho, lo primero que hizo el soldado
norcoreano, Oh Chung-sung, tras despertarse en el hospital de Corea del Sur,
fue pedir una Choco Pie como prueba de que se encontraba en el país vecino. Después
pidió ver la televisión y los médicos le colgaron una bandera de Corea del
Sur en su habitación para ayudarle a estabilizar su condición mental.

La historia de este dulce se remonta a la
década de los 70. En el año 1974 la compañía Orion lo introdujo por primera vez
en Corea del Sur. Se trata de una pequeña torta cubierta de chocolate y con un
relleno de crema de malvavisco.

Era un producto del sur, jamás
llegó a sus vecinos del norte, aunque en el año 2004 tuvieron contacto por
primera vez con el snack. Las Choco Pie cruzaron la frontera cuando las dos
Coreas comenzaron a construir una zona industrial conjunta en Kaesong (Corea
del Norte), una zona ubicada a una hora en coche desde Seúl.

Ese año, los gerentes surcoreanos que
supervisaban el proyecto le dieron diariamente a los trabajadores norcoreanos el
dulce a modo de aperitivo. De hecho, se estima que alrededor de 400.000 Choco
Pies
fueron entregados a más de 50.000 norcoreanos todos los días de 2014. 

En muy poco tiempo, la golosina se
convirtió en el producto estrella para los trabajadores. La demanda fue tal,
que incluso llegaron a revenderse en una especie de mercado negro. En el 2013,
hacerse con una de estas galletas en el mercado norcoreano podría costar
alrededor de un dólar al cambio.

Sin embargo, cuando las operaciones en la
zona industrial se detuvieron después de la tercera prueba nuclear de Corea del
Norte, el precio supuestamente subió hasta los 2 dólares. Un año después, en
2014, el valor en el mercado negro de Choco Pie había aumentado a 10 dólares.

Dicho esto, el dulce no es un simple
refrigerio más. Para los norcoreanos, a menudo vetados de muchos productos del
exterior, también supuso abrir los ojos y desconfiar del discurso del régimen
que hablaba de un país vecino donde se vivía en muy malas condiciones. 

Por cierto, en vista del triunfo que
había significado los dulces entre la población, Corea del Norte intentó crear
su propia Choco Pie. Incluso existen fotos que muestran a Kim Jong-un
en una bata de laboratorio recorriendo una fábrica e inspeccionando una
imitación del dulce. Sin embargo, su sabor no era igual. 

Choco Pie era la prueba viviente de una
vida mejor, y la respuesta del desertor norcoreano es la mejor prueba de ello. [Quartz]

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