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El thriller político israelí que conquistó a la crítica sin convertirse en fenómeno

La oferta infinita de series y películas en las plataformas de streaming tiene un efecto paradójico: nunca hubo tanto para ver y, al mismo tiempo, nunca fue tan fácil perderse auténticas joyas por el camino. Mientras algunos títulos se convierten en fenómenos globales casi inevitables, otros —igual o incluso más valiosos— permanecen en un discreto segundo plano, descubiertos solo por quienes llegan a ellos por casualidad o recomendación.

Ese es exactamente el caso de Fauda, una de las mejores series de habla no inglesa disponibles en Netflix y que, pese a llevar casi una década en el catálogo, sigue siendo desconocida para gran parte del público.

Un éxito silencioso que no deja de crecer

Creada en 2015 por Lior Raz y Avi Issacharoff, Fauda llegó a Netflix en 2016, convirtiéndose en su escaparate internacional. Desde entonces, la plataforma ha distribuido sus cuatro temporadas, y la quinta —cuya producción ya ha finalizado— está prevista para estrenarse en 2026.

A lo largo de estos años, la serie ha construido una reputación impecable entre quienes la han visto. No solo ha sido ampliamente elogiada por la crítica, sino que ha logrado algo poco común: mantener una puntuación perfecta del 100 % en Rotten Tomatoes en todas y cada una de sus temporadas, sin altibajos.

Un thriller político directo y sin concesiones

Fauda es un thriller político inspirado en experiencias reales de sus creadores. La historia sigue a Doron Kavillio, interpretado por el propio Lior Raz, un agente israelí retirado que regresa a las Fuerzas de Defensa de Israel para dar caza a Abu Ahmed, un alto miembro de Hamás al que creía muerto y al que se atribuyen atentados que dejaron más de un centenar de víctimas.

Desde ese punto de partida, la serie se adentra en el conflicto israelí-palestino con una narrativa tensa, violenta y profundamente humana. Sus episodios, de apenas media hora, prescinden casi por completo del relleno y apuestan por un ritmo implacable que engancha desde el primer capítulo.

Aclamada… y también discutida

El reconocimiento crítico de Fauda ha sido constante, tanto a nivel internacional como en Israel, donde ha sido multipremiada en los Israeli Academy Awards. Sin embargo, su retrato del conflicto no ha estado exento de polémica.

Algunos críticos han señalado que la serie prioriza el punto de vista israelí y deja en segundo plano la perspectiva palestina. Medios como The Atlantic o activistas como George Zeidan han cuestionado su enfoque, mientras que otros críticos han defendido precisamente su voluntad de evitar el maniqueísmo y de mostrar la complejidad moral de ambos bandos.

Publicaciones como Decider han llegado a comparar su aproximación al conflicto con la de The Wire, destacando la empatía hacia los personajes independientemente del lado en el que se encuentren.

La recomendación de Stephen King

El gran impulso internacional de Fauda llegó en 2020, en plena pandemia. Coincidiendo con el estreno de su tercera temporada, Stephen King la recomendó públicamente como una de las mejores series disponibles en Netflix, elogiando especialmente su formato conciso y directo: “episodios de media hora, sin relleno”.

Desde entonces, la serie ha ganado nuevos espectadores, aunque sigue lejos de ser un fenómeno masivo. Y quizá ahí radique parte de su encanto.

Una joya que sigue esperando ser descubierta

Casi diez años después de su estreno, Fauda continúa siendo una de esas series que sorprenden a quien se atreve a darle una oportunidad. Intensa, incómoda y adictiva, es una prueba de que algunas de las mejores producciones de Netflix no siempre son las más visibles.

Con una quinta temporada en camino, este puede ser el momento perfecto para descubrir por qué tantos la consideran, sin exagerar, una de las mejores series de la plataforma.

Fuente: SensaCine.

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