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Ciencia

El volcán Villarrica aumentó su actividad desde el 3 de junio: incandescencia recurrente, más gases y explosiones menores dentro del cráter, pero la alerta sigue en verde

El Sernageomin emitió un Reporte Especial de Actividad Volcánica tras detectar incandescencia recurrente en el cráter del Villarrica desde el miércoles 3 de junio, con aumento gradual de frecuencia hacia el fin de semana. También subieron la radiancia térmica, las emisiones de SO₂ y CO₂ y las explosiones superficiales de baja energía. La actividad permanece restringida al cráter y la alerta técnica se mantiene en nivel verde. El volcán es observable desde Pucón y también es monitoreado desde el lado argentino
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El volcán Villarrica es uno de los más activos de Sudamérica y tiene una característica inusual entre los grandes volcanes del mundo: un lago de lava permanente en su cráter, visible desde distancia cuando las condiciones atmosféricas lo permiten. Esa actividad basal hace que sus cambios de comportamiento sean monitoreados con especial atención. Desde el 3 de junio, el Sernageomin detectó un incremento gradual en varios parámetros: incandescencia cada vez más frecuente dentro del cráter, aumento de temperatura, mayor emisión de gases y pequeñas explosiones superficiales. Al cierre del fin de semana del 7 y 8 de junio, la alerta técnica se mantiene en nivel verde, el más bajo de la escala, pero el monitoreo es permanente.

Lo que detectaron los sensores: incandescencia, gases y explosiones de baja energía

Crater De Volcan
© Raissa Lara Lütolf – Unsplash

Las cámaras de vigilancia del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS) comenzaron a registrar episodios aislados de incandescencia dentro del cráter el miércoles 3 de junio. Hacia el viernes y el sábado, la frecuencia de esas señales aumentó de forma notable. El monitoreo satelital confirmó un alza en la radiancia térmica del cráter, y los equipos de medición de gases detectaron un incremento en las concentraciones de dióxido de azufre y dióxido de carbono, dos indicadores estándar de actividad volcánica superficial. La red de sensores acústicos registró también pequeñas explosiones de baja energía.

El domingo 7 de junio, Senapred y Sernageomin actualizaron el reporte: las cámaras y sensores registraron exhalaciones con una columna que alcanzó hasta 460 metros sobre la base del cráter. Los especialistas indicaron que el comportamiento podría estar relacionado con una superficialización del lago de lava, es decir, que la lava estaría ascendiendo hacia posiciones más cercanas a la superficie del cráter. Sin embargo, la sismicidad asociada a la dinámica interna no presentó cambios significativos y el tremor continuo se mantuvo bajo, lo que limitó la elevación de la alerta.

Por qué el Villarrica es un volcán de conducto abierto con historial de erupciones abruptas

Pedro Berríos, encargado de la Unidad de Gestión de Emergencias del Sernageomin, precisó en declaraciones recogidas por el portal 24horas.cl que el Villarrica es un sistema de conducto abierto, lo que significa que el magma tiene acceso relativamente directo a la superficie. Esa condición hace que sea normal que genere períodos de mayor actividad sin que necesariamente impliquen una erupción mayor. Pero también tiene una consecuencia importante: en un volcán de conducto abierto con un lago de lava activo, no es posible descartar la ocurrencia de explosiones repentinas sin señales precursoras claras.

El historial del Villarrica respalda esa cautela. En marzo de 2015, el volcán tuvo una erupción de intensidad moderada que generó una columna de cenizas de varios kilómetros y obligó a evacuar a miles de personas de Pucón y los alrededores. Esa erupción ocurrió de madrugada y tuvo una fase inicial muy rápida. En 2017, el Sernageomin elevó la alerta a amarilla por un episodio similar al actual: lago de lava visible, explosiones menores y aumento de gases. Esta vez, la escala del cambio es comparable pero todavía no ha requerido elevar la alerta más allá del verde.

Las localidades afectadas

Los Andes
© Sebastián Silva Solar – Unsplash

El Villarrica afecta directamente a las comunas chilenas de Villarrica, Pucón y Curarrehue en la Región de La Araucanía, y a Panguipulli en la Región de Los Ríos. Pucón, el principal destino turístico de la zona, está a menos de 15 kilómetros del cráter. El sábado 7 de junio, cuando el cielo se despejó tras horas de nublado, los habitantes y turistas de Pucón pudieron ver con claridad una intensa fumarola saliendo del cráter, lo que generó consultas en redes sociales y llevó a las autoridades a emitir aclaraciones públicas.

Como señalan fuentes de Alerta Digital, el comportamiento del Villarrica también es seguido de cerca desde el lado argentino de la cordillera por su cercanía con la zona neuquina. Desde El Cordillerano de Bariloche, el volcán es un referente constante del monitoreo regional dado que sus erupciones pueden generar caída de cenizas en localidades del norte patagónico argentino dependiendo de la dirección del viento.

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