Imagen: AP

Juro que intento no idolatrar a Elon Musk por una cuestión deontológica, pero a veces me resulta muy difícil. A lo que voy. El director ejecutivo de SpaceX, que resulta ser también el CEO de Tesla, anunció anoche en su cuenta de Twitter que el primer lanzamiento del Falcon Heavy llevará como carga un Tesla Roadster.

Y no cualquier Roadster: será uno de los primeros coches que fabricó Tesla, el Roadster rojo de primera generación que Elon Musk se quedó para sí mismo. El lanzamiento está programado para enero, y el deseo de Musk es que en el coche suene la canción Space Oddity de David Bowie (que parece una elección adecuada tanto si el Falcon Heavy explota en mil pedazos durante el proceso como si no).

Pero hay más: el lanzamiento tendrá como objetivo enviar el cohete a la órbita de Marte (“un coche rojo para un planeta rojo”, dice Musk) para después pasar mil millones de años en el espacio profundo. Por lo que el Tesla Roadster, un vehículo eléctrico, podría convertirse en el primer automóvil en llegar al espacio exterior y a un planeta (cómete esa, industria de los coches de combustión).

Está previsto que lancemos el Falcon Heavy el mes que viene desde la plataforma de lanzamiento del Apolo 11 en Cabo Cañaveral. Tendrá el doble de potencia que el siguiente cohete más grande. Garantizo que va ser emocionante, de un modo o de otro.

La carga será mi Tesla Roadster midnight cherry reproduciendo la canción Space Oddity. El destino es la órbita de Marte. Estará en el espacio profundo mil millones de años o así, si no explota durante el ascenso.

Ahora pongámoslo todo en perspectiva. ¿Qué es el Falcon Heavy? Es un cohete diseñado para llevar carga pesada a la órbita terrestre, a la Luna o a Marte, cuya primera etapa consiste más o menos en tres Falcon 9 atados con alambre. Cuenta con 27 motores Merlin 1D de querseno que, en conjunto, producen una fuerza de empuje de 5,1 millones de libras (o 22 mil kilonewtons).

SpaceX tiene grandes planes para el Falcon Heavy, como lanzar satélites comerciales o militares más pesados, llevar a dos turistas a la Luna o hacer que todas sus etapas vuelvan solitas a la Tierra para ahorrar costes. Pero lo cierto es que el lanzamiento del cohete lleva retrasándose varios años. Se presentó en 2011. Se dijo que estaría listo en 2013. Tras los accidentes de dos Falcon 9 en 2015 y 2016 se afirmó que despegaría este verano; más tarde, que lo haría en noviembre de 2017. Ahora dice Musk que será en enero. Al menos sabemos que los motores han pasado sus primeras pruebas estáticas con éxito.

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En cuanto al Tesla Roadster de primera generación: es el primer vehículo de Tesla, pesa 1250 kg y mide casi cuatro metros de largo por dos de ancho. Pero no es la primera carga excéntrica que SpaceX envía al espacio. En el vuelo inaugural de la nave Dragon, la carga era una gigantesca rueda de queso (un chiste inspirado por un amigo de Musk y los Monty Python).

Actualización: Ahora dicen que todo ha sido una broma. ¿A quién creemos?