En octubre de 2024, mientras Estados Unidos se preparaba para elegir presidente, Elon Musk lanzó una propuesta difícil de ignorar: entregar un millón de dólares diarios a votantes registrados en los estados donde se definiría la elección. Para participar, bastaba con firmar una petición impulsada por su organización política. El empresario presentó la iniciativa como una selección aleatoria entre los participantes.
Pero había un detalle que terminó complicándolo todo. Los supuestos ganadores no eran seleccionados mediante un sorteo. Así lo reconocieron los propios abogados de su comité político ante un tribunal, al explicar que las personas elegidas debían actuar como portavoces de la organización. Dos años después, Musk acaba de alcanzar acuerdos para resolver las demandas civiles por fraude que todavía enfrentaba por aquella campaña, aunque los términos económicos permanecen en secreto.
Un millón de dólares al día y una condición que desató las sospechas

La iniciativa fue organizada por America PAC, el comité de acción política creado por Musk para respaldar la candidatura presidencial de Donald Trump. Durante las últimas semanas de campaña, la organización comenzó a entregar cheques millonarios a residentes registrados para votar en estados disputados como Pensilvania, Arizona y Michigan. Para participar, debían firmar una petición en apoyo de la Primera y Segunda Enmienda de la Constitución estadounidense. También proporcionaban información personal a la organización política.
La propuesta generó rápidamente dudas legales. Mientras Musk defendía públicamente que los beneficiarios eran seleccionados aleatoriamente, las autoridades comenzaron a cuestionar si los pagos constituían una lotería ilegal vinculada al proceso electoral. El fiscal de distrito de Filadelfia, Larry Krasner, presentó una demanda para detener la iniciativa antes de las elecciones del 5 de noviembre. Sin embargo, un juez estatal permitió que continuara.
El episodio decisivo ocurrió durante una audiencia celebrada el 4 de noviembre de 2024. Según informó Associated Press, Chris Gober, abogado de America PAC, explicó que los receptores del dinero no eran elegidos por azar, sino seleccionados en función de sus historias personales y su capacidad para representar públicamente a la organización.
Los votantes denunciaron que entregaron sus datos para participar en un sorteo que no existía como tal
Después de las elecciones comenzaron las demandas civiles. Votantes de varios estados argumentaron que habían sido engañados al creer que podían ganar un millón de dólares mediante un procedimiento aleatorio.
Los demandantes sostuvieron que la promesa de participar en el supuesto sorteo los llevó a firmar la petición y entregar datos personales que America PAC podía utilizar para sus actividades políticas. El centro de la controversia no era únicamente quién había recibido el dinero, sino si la organización había presentado de manera engañosa las condiciones para participar.
En agosto de 2025, un juez federal permitió que avanzara una de las demandas, al considerar que las acusaciones podían sostener una reclamación por fraude si se demostraban los hechos denunciados. Esto no significaba que Musk hubiera sido declarado culpable. Era una decisión procesal que permitía continuar con el litigio. El empresario y America PAC rechazaron las acusaciones de conducta fraudulenta.
Dos acuerdos judiciales ponen fin a la disputa, pero dejan preguntas sin respuesta

El jueves 15 de octubre de 2026, las partes comunicaron a un tribunal federal de Austin, Texas, que habían alcanzado acuerdos en los dos procesos colectivos pendientes. Según los documentos judiciales recogidos por Reuters, las demandas habían sido impulsadas por residentes de Arizona que acusaban a Musk y America PAC de engañar a votantes de siete estados decisivos.
Los acuerdos están sujetos a aprobación judicial y sus condiciones no fueron divulgadas. Por tanto, no se conoce cuánto dinero, si alguno, recibirán los demandantes ni qué otras obligaciones podrían haber aceptado las partes. Además, el acuerdo no constituye una sentencia que establezca que Musk cometió fraude.
El caso se cierra en un momento de renovada actividad política del empresario. De acuerdo con Associated Press, Musk ha destinado más de 276 millones de dólares desde julio a respaldar a candidatos y organizaciones republicanas de cara a las elecciones legislativas de noviembre de 2026.
La controversia también expuso un problema más amplio: el papel de los incentivos económicos y de la recopilación de datos personales dentro de las campañas electorales. El acuerdo pone fin a dos años de enfrentamientos judiciales, pero no ofrece públicamente una respuesta definitiva sobre las responsabilidades legales.
Lo que sí quedó documentado desde 2024 es la contradicción que originó buena parte del conflicto: una campaña presentada como un sorteo aleatorio cuyos destinatarios, según reconoció su propia defensa, eran elegidos deliberadamente.