Empecemos por Stephen King. El autor fue una de las voces más prominentes en contra de la idea de Elon Musk de pagar por el verificado. Musk estaba valorando un precio de 20 dólares al mes cuando King expresó su enfado: “que le den a eso, deberían pagarme a mí”. Musk le contestó regateando. Fue así como el precio de la suscripción a Twitter Blue acabó fijándose en $8 al mes.

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Han pasado casi seis meses de aquello y Musk ha cumplido de alguna manera con los deseos de King “pagándole personalmente” por su suscripción no solicitada a Twitter Blue. King aclaró que él no está pagando nada ni ha verificado su número de teléfono, y Musk le contestó: “de nada, namaste”.

Otro famoso que no ha perdido su insignia de verificado gracias a Elon Musk es William Shatner, el legendario capitán Kirk que recientemente viajó al espacio con la empresa de Jeff Bezos. Shatner es muy activo en Twitter y se quejó personalmente a Elon Musk cuando este anunció que iba a retirar las insignias antiguas. “¿Llevo 15 años aquí invirtiendo mi tiempo y mis pensamientos ingeniosos a cambio de nada y ahora me dices que tengo que pagar por algo que me dabas gratis? ¿Qué es esto, Columbia Record and Tape Club?”.

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Ahora, tras enterarse de que Twitter ha mantenido su verificado por petición expresa de Musk, Shatner se muestra agradecido, y Musk satisfecho: “Siempre serás mi capitán”.

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Elon Musk y LeBron James solo intercambiaron tuits en una ocasión, cuando Musk compró Twitter y hubo un incremento de palabras racistas en la red social. James tuiteó: “no conozco a Musk y no me puede importar menos quién sea el dueño de Twitter, pero si esto es verdad, espero que se lo tome en serio porque da miedo”. Elon Musk contestó con un enlace a otro tuit en el que un ejecutivo de Twitter explicaba que era una campaña orquestada con bots.

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No sabemos a qué se refiere Elon Musk con “pagar personalmente” por el Twitter Blue de estas tres personalidades, pero no existe (al menos en producción) la opción de regalarle a alguien una suscripción a Twitter, por lo que presumiblemente ordenó a un ingeniero o técnico que los diera de alta aunque no hubieran aportado un número de teléfono.

Piénsate bien lo que le dices a Elon Musk por Twitter, puede que lo recuerde meses después y te acabe haciendo un regalo.