Marte sigue sorprendiendo a los científicos. Por primera vez se ha identificado en su superficie un hidroxisulfato férrico que podría representar un mineral nuevo, producto de procesos volcánicos y reacciones químicas con agua y oxígeno. Este descubrimiento no solo confirma que el planeta rojo fue más húmedo, sino que plantea nuevas hipótesis sobre su habitabilidad en épocas tardías.
El hallazgo que intrigaba desde la órbita

Durante casi veinte años, las sondas que orbitan Marte detectaron firmas espectrales extrañas en depósitos de sulfatos. Ahora, el trabajo liderado por Janice Bishop ha confirmado que esas huellas corresponden a un hidroxisulfato férrico, identificado mediante experimentos de laboratorio y análisis orbitales en regiones como Aram Chaos y la meseta de Juventae.
Estos lugares conservan capas de sulfatos ferrosos atrapados entre basaltos, una disposición que apunta a la acción de calor volcánico o geotermal. Lo más llamativo: el nuevo mineral aparece en estratos delgados, una señal de procesos químicos muy específicos y localizados.
Cuando Marte era un planeta más húmedo

Aram Chaos, con su terreno fracturado por inundaciones catastróficas, y Juventae Plateau, con canales de agua fosilizados, confirman que el planeta rojo albergó ambientes acuosos. Allí, los sulfatos se organizaron en capas que van desde polihidratados en la superficie hasta monohidratados en profundidad. Entre ellos, el hidroxisulfato férrico resalta por su rareza.
En la Tierra, compuestos similares se disuelven rápidamente por la lluvia, pero en Marte la aridez los preserva como cápsulas del tiempo, testigos de un clima muy distinto al actual.
El laboratorio como espejo marciano

Para recrear las condiciones marcianas, los investigadores calentaron rozenita y szomolnokita en presencia de oxígeno. El resultado fue la formación del nuevo hidroxisulfato férrico, con una estructura cristalina inédita. Lo más revelador es que este proceso requiere temperaturas superiores a 100 °C, mucho más altas de lo normal en la superficie de Marte, lo que refuerza la hipótesis de que la actividad volcánica o geotermal tuvo un papel clave.
Qué significa para la historia del planeta rojo
Si bien el mineral aún debe encontrarse en la Tierra para ser oficialmente reconocido, su detección en Marte confirma que ciertas regiones fueron química y térmicamente activas en el periodo Amazónico, hace menos de 3.000 millones de años.
Esto implica que Marte pudo mantener agua líquida y oxígeno más recientemente de lo que se pensaba, condiciones que, aunque fugaces, habrían aumentado sus posibilidades de albergar vida. El hallazgo convierte al planeta rojo en un archivo geológico donde cada capa mineral guarda un capítulo de una historia aún por descifrar.