Bajo la última capa de pintura de uno de los cuadros más famosos de Pablo Picasso, La miséreuse accroupie, un grupo de investigadores ha dado con un secreto oculto hasta ahora. El análisis con rayos X ha revelado una pintura desconocida.

Se sabía que existía una pintura bajo el cuadro, pero ahora se ha conocido con más detalle junto a la existencia de una segunda. Para ello, los investigadores del Centro de Estudios Científicos del Instituto de Arte de Chicago, utilizaron una técnica conocida como imagen de fluorescencia de macro en rayos X.

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Técnicas aplicadas para la exploración. Northwestern University

De esta forma, determinaron que, por un lado, Picasso pintó la mano la mano de una mujer sosteniendo un pedazo de pan antes de cubrirlo con una capa. Una pintura que se relaciona con una acuarela del artista malagueño.

Imagen: Northwestern University

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Por otro, se ha revelado una segunda imagen de un paisaje del artista uruguayo Joaquín Torres-García. ¿La razón? Según los investigadores, había una gran amistad entre ambos artistas, por lo que es muy posible que trabajaran juntos en alguna ocasión:

Está nueva tecnología nos ha permitido entrar en la mente del artista y comprender cómo era el proceso creativo. Picasso usó el paisaje como fuente de inspiración para dibujar la forma femenina, tomando como referencia las colinas en el fondo que se convertirían en el contorno de la túnica que cubre la espalda de la mujer. El genial artista no tuvo reparos en cambiar las cosas durante el proceso de pintura. La ciencia nos permite ver qué hay dentro de las esculturas, cómo fueron hechas y cuándo fueron hechas.

Dicho de otra forma, el lienzo sobre el que se apoya el famoso cuadro no solo contiene las dos pinturas, sino que también tiene varias iteraciones del trabajo de Picasso. Un descubrimiento único que ayuda a los historiadores de arte a comprender mejor el estilo de trabajo de uno de los artistas más importantes de la historia. [Science vía Independent]