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Ciencia

Encuentran una antigua estatua en Turquía que revela el poderoso culto a la Diosa Madre

Durante unas excavaciones en el Mar Negro, arqueólogos hallaron una estatua de mármol de más de 2.000 años que reaviva el interés por una figura espiritual olvidada: una diosa que simbolizaba fertilidad, protección y armonía con la naturaleza. El hallazgo, rodeado de misterio y fuego, revela más que piedra
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No todos los descubrimientos arqueológicos logran capturar la esencia de una civilización entera. Pero en las alturas del Castillo Kurul, al noreste de Turquía, un equipo de investigadores desenterró algo más que una simple estatua: encontraron una representación intacta del vínculo sagrado que los antiguos pueblos tenían con la naturaleza, la espiritualidad y el poder femenino. Esta figura, que emergió del fuego y los escombros de un conflicto milenario, es un eco del culto a una divinidad que marcó a toda Anatolia.

Una deidad olvidada resurge del pasado

Estatua En Turquia Culto A Diosa Madre
© YouTube – WONDER WORLD

El descubrimiento tuvo lugar en 2016, pero aún sigue generando impacto. Bajo la dirección del profesor Dr. Süleyman Yücel Enyurt, un equipo halló una estatua de mármol de 110 centímetros de alto y 200 kilos de peso. El hallazgo no fue casual: formaba parte de más de 3.000 piezas desenterradas en el sitio arqueológico, entre las que también figuraban representaciones de Dionisio y Pan, además de recipientes religiosos con forma de animales.

La figura principal —una mujer sentada en un trono de piedra— estaba ubicada justo en la entrada principal del castillo, como si su posición estuviera destinada a proteger la ciudad. Su preservación, casi milagrosa, se debe al derrumbe de esa misma puerta durante un ataque romano en el que el castillo fue incendiado.

El culto a la Diosa Madre y su significado

Estatua En Turquia Culto A Diosa Madre
© YouTube – Revelando el Velo En Español

La figura, según el equipo arqueológico, representa a Cibeles, la gran Diosa Madre de Anatolia. Considerada la protectora de la tierra, los bosques y la fertilidad, Cibeles era mucho más que una deidad: era el símbolo viviente de la conexión entre humanos y naturaleza. Su culto era común en muchas culturas del Mediterráneo, y se le ofrecían monedas, flechas y otras ofrendas para garantizar buena cosecha, salud o protección.

El hallazgo reafirma cómo el culto a la Diosa Madre era parte integral de la identidad de los pueblos antiguos de la región. Su veneración era no solo espiritual, sino también política: representaba una fuente de cohesión social, un pilar alrededor del cual giraban rituales, ofrendas y la vida cotidiana.

Un descubrimiento entre la guerra y el fuego

El contexto histórico de la estatua no es menos fascinante. El Castillo Kurul fue una fortaleza clave durante el reinado de Mitrídates VI, el rey de Ponto que se enfrentó al poderío de Roma. Durante uno de los asedios, el castillo fue incendiado y destruido, lo que causó el colapso de la puerta de entrada… y la inesperada preservación de la estatua.

El Dr. Enyurt explicó que muchas de las críticas iniciales sobre la identificación de la figura como Cibeles fueron refutadas gracias a los cientos de figurillas de terracota similares halladas en los alrededores. Esta combinación de pruebas materiales y contexto histórico refuerza la hipótesis de que se trataba de una figura central en el culto religioso de la ciudad.

De un pasado milenario a un museo moderno

Actualmente, la estatua se encuentra en el Museo de Ordu, donde se ha convertido en una de las piezas más visitadas. No es solo una figura de mármol; es un testimonio vivo del legado espiritual de una región que fue cruce de culturas, guerras y creencias.

El Castillo Kurul, a 20 kilómetros de la ciudad de Ordu, ha sido declarado como la primera excavación arqueológica científica de la región del Mar Negro oriental. Con 2.300 años de antigüedad, sigue revelando secretos, desde monedas y cerámicas hasta otras figuras sagradas.

Y entre ellas, sentada en su trono de piedra, Cibeles sigue observando silenciosa, como una guardiana que nunca abandonó su puesto.

[Fuente: Diario Uno]

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