Es pleno invierno en la Antártida pero en las últimas semanas la península antártica ha experimentado una ola de calor sin precedentes. Y los investigadores hacen sonar las alarmas ya que este mes se han registrado temperaturas muy por encima del promedio, superando el récord anterior para el invierno.
Las temperaturas en la base Esperanza de Argentina, en la Bahía Esperanza ubicada en el extremo de la península antártica, llegaron a 15,4 °C el 6 de junio, le dijeron a The Guardian los científicos. Son 2 °C por encima del anterior récord de temperaturas invernales, registrado en la base en 1998. Según France 24, otras dos bases argentinas en esa península (Marambio y San Martín) también registraron temperaturas que rompieron récords, el 5 y el 6 de junio.
“Es, absolutamente, una locura”, le dijo a The Guardian Raúl Cordero, científico del clima y profesor adjunto en la Universidad de Groningen, Países Bajos. El nuevo récord de temperatura en la base Esperanza es de unos 20°C por encima de lo normal para esta época del año, explicó. “Es una anomalía enorme”.
Brutal ola de calor en una región que se calienta rápidamente
El cambio climático provoca aumento de las temperaturas en todo el mundo, pero la península antártica es uno de los lugares de la Tierra que más rápido se calientan. De hecho, se calienta cinco veces más rápido que el promedio global. La península se ha calentado más desde 1950 que cualquier otro lugar del hemisferio sur, con un aumento promedio de la temperatura de casi 3 °C.
Las razones son complejas, pero uno de los impulsores principales es la pérdida del hielo en el mar. Cuando se derrite el hielo queda expuesta la superficie más oscura del océano que tiene un albedo (N. de T.: medida de la tendencia de una superficie a reflejar la radiación solar incidente) inferior y absorbe entonces más calor del sol. Eso eleva las temperaturas regionales y a la vez acelera el derretimiento del hielo, creando así un bucle que ha sobrecargado el calentamiento antártico.
Las temperaturas registradas este mes en la península antártica muestran las consecuencias de esta tendencia de rápido calentamiento. Los científicos de la base Esperanza registraron la temperatura récord del 6 de junio durante una ola de calor invernal que hizo que la temperatura máxima diaria se mantuviera por encima de la de congelamiento durante tres semanas consecutivas, informó The Guardian.
Desaparece la nieve y el hielo
El calentamiento que no cesa causó que “grandes áreas en el extremo norte del continente blanco permanecieran sin nieve”, le dijo Cordero a France 24. Lo describió como “un paisaje inusual en la Antártida durante el invierno”.
Thomas Caton Harrison, científico de clima polar en el British Antarctic Survey, le dijo al periódico que ha caído “una cantidad sorprendente” de precipitaciones en forma de lluvia en lugar de nieve. “Esto tiene implicancias para los ecosistemas polares como las colonias de pingüinos, y es un desafío para mis colegas que trabajan en las bases de la Antártida porque ha caído mucha lluvia líquida, que fluye y crea hielo.
Los glaciólogos chilenos Luis Muñoz y Natalia Mestre ascendieron a la cima del glaciar Collins, de 50 metros, en la isla 25 de Mayo o isla Rey Jorge el último miércoles ya descubrieron que la lluvia derrite el hielo. “Ha habido un impacto directo en el glaciar, que ahora tendría que estar recibiendo nieve”, le dijo Muñoz a The Guardian. “No debería haber derretimiento en esta época del año, y es obvio que esto no es bueno para el glaciar”.
Los investigadores trabajan en la línea del frente de la crisis climática y documentan la rápida transformación de la Antártida, en medio del aumento de las temperaturas globales. Las olas de calor invernales como esta se harán más frecuentes e intensas a medida que siga calentándose la península antártica, por lo que el récord de calor de este invierno probablemente se vea superado en poco tiempo más.