Hubo un tiempo donde la ciudad de Albany tenía entre sus empleados de la estación de tren a un hombre negro triste. El tipo caminaba con una ligera cojera mirando al suelo, evitando las miradas. Ese hombre murió como un mendigo en la soledad de las calles. Muy pocos sabían quién era realmente.

Hacia el final de la Primera Guerra Mundial y como cientos de j√≥venes estadounidenses, Henry Johnson hab√≠a regresado a su pa√≠s en busca de una vida pl√°cida. Como muchos de sus compa√Īeros el regreso del conflicto b√©lico supon√≠a un doble trauma para los soldados. A las terribles vivencias que volv√≠an de vez en cuando en forma de pesadillas, hab√≠a que sumar el regreso a un pa√≠s, el suyo, que ya no lo era tanto.

A la vuelta de la guerra estaban las mismas paredes, los bares, los restaurantes‚Ķ todo estaba en el mismo sitio, pero era diferente. La que un d√≠a fue su tierra ahora era extra√Īa y √©l se sent√≠a como un bicho raro. Quienes conocieron a Johnson en aquella √©poca dec√≠an que apenas se sosten√≠a en pie. Henry contaba con decenas de heridas de bala y metralla, aunque nunca se quej√≥ de ello. Al contrario, sol√≠a decir que por suerte estaba vivo.

Sin embargo la desgracia se ceb√≥ con el soldado casi desde el comienzo de su regreso ‚Äúa casa‚ÄĚ. Un error en los registros olvid√≥ mencionar el gran n√ļmero de heridas que ten√≠a su cuerpo. Como consecuencia de ello, a Henry le negaron, no s√≥lo la medalla Coraz√≥n P√ļrpura (a los soldados heridos en servicio), sino m√°s importante: el subsidio por incapacidad.

Henry Jonhson. Wikimedia Commons

Advertisement

Desde entonces, la vida de este joven soldado sin estudios discurrió sin grandes expectativas. Johnson hizo lo que se suponía que debía hacer: tratar de pasar como mejor pudiera la vida que le había tocado, la de un hombre negro en un país por el que había estado dispuesto a dar su vida.

As√≠ fueron pasando las semanas, los meses y los a√Īos. Con Henry arrastr√°ndose hasta su trabajo en la antigua estaci√≥n de tren de Albany y regresando a altas horas de la madrugada para descansar y volver a empezar en un rato. Aquellas escasas horas en casa eran el √ļnico momento de paz para disfrutar de su mujer y tres hijos.

Además todo le costaba un poco más de lo normal. Henry tardaba en llegar al trabajo porque su pierna izquierda estaba totalmente destrozada de la guerra. En su interior residía una enorme placa de hierro que le permitía avanzar con grandes dolores. Luego llegó el alcohol y no pasó mucho tiempo hasta que su mujer le abandonara con sus tres hijos.

Henry Johnson muri√≥ en 1929 con 32 a√Īos. Muri√≥ s√≥lo, destituido en su trabajo y enterrado en un campo de mendigos.

Nadie se acordaba que un día ese mismo hombre fue Black Death.

La muerte negra

Henry en 1918. Wikimedia Commons

Advertisement

Seg√ļn los registros militares Henry Johnson naci√≥ en un pueblo de Carolina del Norte el 15 de julio de 1892, aunque existe cierta controversia porque us√≥ otras fechas en otros documentos. En cualquier caso sabemos que se alist√≥ en el ej√©rcito de Estados Unidos el 5 de junio de 1917, y que nada m√°s entrar se uni√≥ al 369th Infantry Regiment en Harlem, una unidad donde s√≥lo hab√≠an soldados negros.

Poco despu√©s de alistarse el 369 es enviado a Francia. En aquellas fechas la mayor√≠a de los soldados del grupo de Henry ten√≠an un entrenamiento m√°s bien pobre, muy b√°sico. La unidad realizaba principalmente trabajos manuales como la descarga de mano de obra y excavaci√≥n de letrinas. Sin embargo, el grupo se ve obligado a entrar de lleno en la batalla. Los franceses necesitaban refuerzos y no estaban preocupados por el problema de la raza que ten√≠an los estadounidenses. De hecho, hasta les pusieron un mote como se√Īal de bienvenida: a partir de entonces ser√≠an los Harlem Hellfighters.

Un d√≠a el grupo de Henry fue enviado a las cercan√≠as del bosque de Argonne, al este de la cuenca de Par√≠s, en la regi√≥n de Champa√Īa-Ardenas. Henry y su compa√Īero Needham Roberts iban a ser los cabecillas de la avanzadilla. Ambos hab√≠an sido instruidos d√≠as antes por los superiores con palabras muy b√°sicas del idioma franc√©s para que entendieran los planes durante el fragor de la batalla. Los dos recibieron cascos y arsenal franc√©s.

Ese d√≠a los franceses le dijeron a Henry y Roberts que deb√≠an estar en el puesto de guardia del turno de medianoche hasta las cuatro de la ma√Īana. Henry estaba extra√Īado y no dud√≥ en decirle a su compa√Īero que los franceses estaban locos por mandar a hombres sin entrenamiento a vigilar y poner en riesgo al resto de las tropas. En cualquier caso aceptaron sin rechistar y acudieron al puesto de vigilancia a la hora se√Īalada.

Los Harlem Hellfighters. Wikimedia Commons

Advertisement

Pasada la medianoche los dos soldados comienzan a escuchar disparos. Eran los francotiradores alemanes, quienes hab√≠an iniciado un ataque contra ellos. Henry y Roberts, viendo que estaban en clara desventaja, deciden resguardarse de los disparos y preparan varias granadas por si los alemanes deciden acercarse. Sobre las dos de la ma√Īana Henry escucha unos pasos muy cerca. El soldado le dice a su compa√Īero que corra de regreso al campamento franc√©s para avisar del ataque alem√°n, √©l se quedar√≠a tratando de contenerlos.

Johnson lanza una granada y le grita a su compa√Īero que huya. La respuesta alemana no se hace esperar. Roberts esprinta pero cuando se da la vuelta ve que su compa√Īero est√° en graves problemas, as√≠ que decide volver al puesto de vigilancia. Por el camino es alcanzado por una granada enemiga, est√° gravemente herido en un brazo y la cadera. Henry acude a auxiliarle, apenas puede con su cuerpo pero logra acostarlo en una zanja y desde ella comienza su lucha contra los alemanes.

El hombre se quedó sin granadas en muy poco tiempo, los alemanes avanzaban por todas las direcciones. Las balas comenzaron a impactar sobre su cuerpo. Primero en un costado, luego en la pierna izquierda, más tarde en una mano… y mientras, Henry seguía disparando su fusil en la oscuridad de la noche donde se suponía que estaban los alemanes.

De repente, el rifle francés que portaba el soldado se atasca. A estas alturas los alemanes estaban encima de él. Henry cae al suelo tras un golpe en la cabeza. A punto de quedar inconsciente y ya desde el suelo, el hombre observa que los alemanes estaban tratando de tomar a Roberts como rehén. Casi sin fuerzas para levantarse, Johnson recuerda que todavía le quedaba un cuchillo, lo saca, hace acopio de fuerza para levantarse, y carga con toda su furia sobre los alemanes.

Miembros de la 369th Infantry Regiment. Wikimedia Commons

Advertisement

Lo que ocurri√≥ a partir de entonces, en palabras de su compa√Īero, fue la lucha encarnizada de un solo hombre contra un contingente alem√°n por la defensa de un compa√Īero herido. Henry apu√Īal√≥ a un alem√°n en el est√≥mago, derrib√≥ a un teniente de un golpe certero, le quit√≥ el arma y le dispar√≥ en un brazo a un tercer soldado alem√°n antes de conducir su cuchillo a las costillas de un cuarto soldado que se hab√≠a tirado por su espalda.

Cuando termin√≥ con el grupo enemigo, herido y desangr√°ndose, tom√≥ a su compa√Īero y lo arrastr√≥ hasta que vieron a lo lejos como se acercaban las fuerzas francesas y estadounidenses. Cuando llegaron los refuerzos Henry se desmay√≥ y tuvo que ser operado en un hospital de campo. A la ma√Īana siguiente los superiores que se acercaron a ver el estado del soldado negro no daban cr√©dito. Si hab√≠a una fotograf√≠a que relatara la barbarie de la guerra, esa era la estampa del soldado Johnson. Una ‚Äúcarnicer√≠a‚ÄĚ en el cuerpo: Henry hab√≠a matado a cuatro alemanes y hab√≠a herido a unos 20, √©l se hab√≠a llevado 21 heridas en el combate cuerpo a cuerpo.

Henry Johnson hab√≠a impedido el paso de los alemanes a trav√©s de las l√≠neas francesas, aunque como √©l mismo le dec√≠a a sus compa√Īeros ‚Äúno era para tanto, hice mi trabajo‚ÄĚ. Una semana despu√©s las fuerzas francesas en Champa√Īa se reunieron para condecorar a los dos soldados estadounidenses con la Croix du Guerre, el honor militar m√°s alto en Francia. Henry y Roberts fueron los primeros soldados extranjeros en recibirla y en el caso de Johnson con inclusi√≥n de la Palma de Oro por el valor extraordinario.

A comienzos de 1919, aquel batallón que había llegado sin conocimientos de guerra a Francia, regresaba a Estados Unidos con todos los honores. Los Harlem Hellfighters volvieron a Nueva York y fueron recibidos por todo lo alto con un desfile por la Quinta Avenida donde les esperaban miles de personas para agradecerles su arrojo y valentía.

Cómic de 1943 sobre la historia de Henry. Wikimedia Commons

Advertisement

Y entre los tres mil soldados que desfilaron aquel d√≠a, hab√≠a uno muy menudo y bajito que conduc√≠a la procesi√≥n. Era el recientemente ascendido, el Sargento Henry Johnson, quien se encontraba en el coche principal (un Cadillac abierto) agitando sus manos en se√Īal de agradecimiento al recibimiento. Desde el coche pod√≠a escuchar el mote que hab√≠a corrido como la p√≥lvora. √Čl era Black Death y la gente sent√≠a devoci√≥n por sus batallas.

Sin embargo, tras aquel d√≠a de gloria ‚Äúen casa‚ÄĚ, Black Death dej√≥ el ej√©rcito y se dedic√≥ a dar conferencias durante un tiempo. Su imagen fue utilizada para reclutar nuevos soldados y lanzar sellos que vend√≠an las peripecias del soldado. Incluso el ex presidente Roosevelt lo lleg√≥ a denominar como ‚Äúuno de los cinco estadounidenses m√°s valientes de la Primera Guerra Mundial‚ÄĚ.

Poco después su popularidad se fue apagando. Henry había comenzado a deslizar en muchas de sus conferencias el abuso que solían recibir los soldados negros. Entonces comenzaron los problemas que anunciábamos y que permitieron que, el que un día fue un héroe en su propio país, acabara mendigando en las calles y muriendo en soledad.

A partir de 1990 la historia de Johnson fue ganando reconocimiento. Albany erigi√≥ un monumento en su honor y los esfuerzos de su hijo Herman por que se reconociera el valor de su padre surtieron efecto. En 1996 el presidente Bill Clinton otorg√≥ a t√≠tulo p√≥stumo el Coraz√≥n P√ļrpura.

El día de los reconocimientos en la Quinta Avenida. Wikimedia Commons

Advertisement

Pero quiz√°s m√°s importante, en el el a√Īo 2001, 72 a√Īos despu√©s de la muerte de Henry, su hijo Herman Johnson se enteraba de una noticia inesperada. El soldado hab√≠a fallecido el 5 de julio de 1929, aunque finalmente hab√≠a sido enterrado con honores militares en el cementerio Arlington National sin que su familia lo supiera.

Un a√Īo despu√©s, en el 2001, Henry Johnson recib√≠a el segundo mayor honor militar, la Cruz de Servicio Distinguido. Sin embargo tanto su hijo como sus seguidores siguieron luchando por el reconocimiento que sent√≠an que merec√≠a y que jam√°s le dieron por el color de su piel.

Tras casi dos d√©cadas de lucha, en el a√Īo 2015 la Casa Blanca anunciaba que Johnson recibir√≠a la Medalla de Honor. Herman por fin sent√≠a que la vida de Henry Johnson estaba siendo honrada con las palabras de Barack Obama:

No podemos cambiar lo que ocurrió con muchos soldados como él, que se murieron sin ser reconocidos porque nuestro país les juzgó por el color de su piel y no por su carácter. Pero creemos que nunca es demasiado tarde para decir gracias.