Las pantallas táctiles responden perfectamente a nuestras órdenes, pero los dedos siguen sintiendo lo mismo al tocarlas, una superficie de cristal pulida y uniforme. Disney Research trabaja en un nuevo tipo de pantallas táctiles que utilizan un sistema de vibración eléctrica para simular todo tipo de texturas y rugosidades.

El sistema se basa en variaciones de voltaje que, al aplicarse sobre nuestra piel, nos hacen sentir diferentes niveles de fricción y resistencia. La pantalla controla estos niveles mediante un algoritmo que calcula, por un lado, el tipo de objeto que sale en pantalla y las características físicas que tendría al tacto. Por otro lado, el software calcula la velocidad y dirección de nuestros dedos al tocarlo para recrear la ilusión de una textura real.

El reto al que se enfrentan ahora los investigadores de Disney es lograr que el usuario perciba con más detalle las tres dimensiones. Para ello están experimentando con Kinect o con modelos tridimensionales que controlen la respuesta de la pantalla en función de la forma del objeto. [Geek]