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Tecnología

¿Estamos invirtiendo a ciegas? La fiebre por la IA podría estallar antes de demostrar su valor

La inversión en inteligencia artificial ya representa hasta el 2 % del PIB de Estados Unidos. Gigantes como Amazon, Microsoft y Google están apostando cifras astronómicas, pero la tecnología aún no ha probado ser revolucionaria. ¿Estamos ante una burbuja inflada por miedo a quedarse atrás? Las señales de alarma no cesan.
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La inteligencia artificial se ha convertido en el motor de inversión más potente del momento. Los grandes nombres de la tecnología mundial están inyectando cientos de miles de millones de dólares en centros de datos, en una carrera vertiginosa que podría cambiar el futuro… o desencadenar un colapso económico. ¿Y si toda esta apuesta se estuviera haciendo antes de que la IA realmente funcione como prometen?


Una inversión sin precedentes, incluso superior a la burbuja puntocom

Amazon, Meta, Google y Microsoft planean gastar cifras astronómicas en centros de datos para IA en 2025. Solo esas cuatro empresas suman una inversión estimada de 320.000 millones de dólares. Este gasto ya representa entre el 1,2 % y el 2 % del PIB estadounidense, superando incluso el pico de inversión que se vivió durante la burbuja de las puntocom o el despliegue de las redes 5G.

La única referencia histórica superior es la fiebre del ferrocarril en EE. UU. a finales del siglo XIX, cuando la inversión en infraestructuras llegó al 6 % del PIB. La comparación es inevitable… pero las diferencias también.

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© Artem Podrez – Pexels

¿Un tren sin destino claro?

A diferencia del ferrocarril, cuya infraestructura perduró y revolucionó el transporte, los centros de datos de IA tienen una vida útil corta y costos de mantenimiento elevadísimos. Las GPU en las que se basan deben renovarse cada pocos años, lo que plantea dudas sobre su rentabilidad a largo plazo.

El propio Xi Jinping, presidente de China, ha alertado sobre la fiebre desmedida de gasto en IA. En su país hay más de 250 centros de datos en construcción, y advierte que muchas regiones están apostando sin estrategia por la inteligencia artificial y los vehículos eléctricos.


¿Está funcionando la IA como se esperaba?

Pese a la magnitud de la inversión, la IA todavía no ha demostrado ser transformadora más allá de ciertas aplicaciones concretas. Algunas voces, como la del analista Paul Kedrosky, advierten que estamos ante una burbuja similar (o peor) a la de las puntocom. Lo preocupante es que este fenómeno no parece motivado por la utilidad actual de la tecnología, sino por el miedo de quedarse fuera del juego.

Mark Zuckerberg ha sido claro: «Es muy probable que muchas empresas estén sobredimensionando sus inversiones… pero quedarse atrás podría ser fatal». Otros, como el analista Jim Cramer, aseguran que ni siquiera se está invirtiendo lo suficiente: “El ganador se lo lleva todo, el perdedor no se lleva nada”.

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© energepic.com – Pexels

¿Una burbuja útil o un error costoso?

El economista Noah Smith apunta a un matiz interesante: en el pasado, muchas burbujas —como la de las telecomunicaciones o los ferrocarriles— anticiparon innovaciones reales. Es decir, la inversión no fue errónea, sino prematura. Tal vez la IA sí sea la próxima gran revolución… pero aún no ha llegado su momento.

Sin embargo, la gran diferencia es que el ferrocarril cambió el mundo con una infraestructura sólida y duradera. Los centros de datos de IA, en cambio, se enfrentan a una depreciación acelerada y a un coste-beneficio aún incierto.


Sosteniendo la economía… ¿de forma artificial?

Un dato inquietante: si no fuera por la inversión masiva en IA, el PIB de Estados Unidos podría haberse contraído un 2,1 % en el primer trimestre de 2025. En otras palabras, la IA está actuando como soporte temporal de la economía sin haber demostrado, todavía, que puede sostenerse por sí sola.

¿Estamos construyendo el futuro… o una nueva torre de naipes? El tiempo dirá, pero la historia económica nos recuerda que no todas las revoluciones tecnológicas empiezan con pies firmes. Y esta podría ser una de ellas.

Fuente: Xataka.

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