Foto: Rocky Mountain Laboratories/Wikimedia Commons

El test de Turing fue ideado para tratar de distinguir la inteligencia artificial de la de un ser humano. Un equipo de investigadores de la Universidad de Trento, en Italia, han logrado pasar un equivalente a este test, pero entre bacterias. La prueba abre nuevos tratamientos a enfermedades.

Advertisement

Lo que el equipo ha logrado ha sido crear una c√©lula sint√©tica capaz de comunicarse con sus contrapartidas naturales y hacerlas reaccionar como si se tratara de un semejante. Aunque son seres vivos muy simples, enga√Īar a una bacteria tiene m√°s m√©rito del que parece. Organismos como la E. coli se comunican mediante secreciones de diferentes prote√≠nas.

Las c√©lulas artificiales creadas para el experimento fueron dotadas de peque√Īos org√°nulos con ADN capaces de secretar sus propias cadenas de prote√≠nas en presencia de otras c√©lulas. Este mecanismo permite a las c√©lulas creadas en laboratorio saber cu√°ndo entran en contacto con otras y recibir sus mensajes. El siguiente paso era dotarles de un sistema de comunicaci√≥n bidireccional. En otras palabras, lograr que se comuniquen con sus equivalentes naturales mediante otras mol√©culas qu√≠micas.

Una vez establecida la comunicaci√≥n, el objetivo es lograr que la c√©lula artificial pueda generar sus propias cadenas de prote√≠nas m√°s all√° de las que les han suministrado sus creadores. ¬ŅPor qu√© tomarse tantas molestias en desarrollar una c√©lula-robot capaz de comunicarse con otras naturales? El experimento tiene m√ļltiples aplicaciones. En el futuro podr√≠a abrir la puerta a tejidos sint√©ticos que no provoquen rechazo, pero de momento tiene una aplicaci√≥n m√°s retorcida: boicotear el trabajo de las bacterias.

Advertisement

Los investigadores han comprobado que el trabajo de las células artificiales puede interrumpir la actividad normal de los microorganismos naturales. En algunos escenarios, las falsas bacterias podrían impedir el avance de infecciones impidiendo que las naturales se repliquen o formen una colonia mediante mensajes contradictorios. El futuro de los antibióticos es realmente fascinante. [told ResearchGate vía Science Alert]