Imagen: Gizmodo

Cuando inviertes cientos de dólares en un televisor, lo más probable es que quieras obtener la mejor imagen posible, pero la mayoría de la gente no se toma ningún tiempo para configurar correctamente la pantalla. A continuación te mostramos cómo sacar el máximo partido a tu TV y sus ajustes de pantalla.

Quizá haga falta experimentar un poco: cada set de televisión tiene sus particularidades, y cada tipo de contenido requiere diferentes tipos de configuración. Pero, con esto en mente, podemos ofrecerte una lista de buenas prácticas generales sin importar la marca o el modelo de tu televisor.

Un buen lugar para empezar es en los modos de escena preestablecidos que vienen con tu TV: profundiza en los ajustes para encontrarlos. Aquí, como en otras partes de esta guía, será útil tener a mano el manual de tu TV en una pestaña aparte del navegador para ver exactamente lo que tienes disponible.

Quizá no veas una diferencia tan grande, pero te haces una idea. Imagen: HBO

Estos modos configuran automáticamente los ajustes de imagen en base a lo que estás viendo. Puede haber algún tipo de modo deportivo para escenas de acción con movimientos rápidos, y un modo de cine para imágenes de aspecto más realista de fuentes de mayor calidad, y tal vez un modo “dinámico” o “vívido” que puede parecer atractivo cuando se mira en una habitación muy iluminada, pero está lejos de ser perfecto. Ese es el modo en el que se establece el televisor cuando está en el pasillo de un hipermercado muy iluminado, pero no es lo que quieres ver cuando estás sentado en tu sofá. El modo de cine o película es normalmente el más preciso a la hora de reproducir lo que el director pretendía que vieras. La gran excepción es Vizio, que tiene un modo Calibrado y un modo Calibrado Oscuro. La primera es para una imagen precisa en una habitación iluminada, mientras que la última es genial si ves la televisión con la mayoría de las luces apagadas.

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Desafortunadamente, cada fabricante de televisores tiene su propio nombre para los diferentes modos, así que te hará falta un poco de experimentación. Evita los modos Estándar, Vívido o Eco porque tienden a saturar en exceso los colores con un tinte azul y más brillo del que podrías preferir. Busca un modo Calibrado, Película o Cine cuando veas la televisión normal, un modo Deportes si estás viendo deportes y un modo de Juego para, lo adivinaste, juegos. Familiarízate con estos modos preestablecidos y lo que pueden hacer, y aprende a cambiar rápidamente entre ellos como si estuvieras aplicando filtros Instagram a tu TV.

Ajustes de imagen

¿Has visto un menú como este? Imagen: Gizmodo

Si quieres ajustar la imagen manualmente, eso también es posible en la gran mayoría de televisores. No será tan preciso como contratar a un calibrador profesional con sus equipos de miles de dólares o comprar el Spears & Munsil HD Benchmark and Calibration Blu-Ray, pero definitivamente puedes cambiar los ajustes para obtener una imagen mejor que la que sale de la caja. Y si estás buscando la mayor precisión posible pero no puedes permitirte el Blu-ray de $30 anteriormente mencionado, puedes usar fotos cargadas a través del USB o la web, o la aplicación THX Tune-Up para iOS o Android que te guiará a través de una serie de ajustes visuales (y auditivos) que podrás realizar una vez que tu teléfono esté conectado al televisor.

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Una vez decidido si quieres calibrar o no, es hora de saltar a los ajustes de imagen. Al igual que con los modos de visualización, muchas de las funciones más importantes cambian de nombre dependiendo de la marca del televisor, por lo que vas a tener que consultar un manual, pero los demás ajustes son muy sencillos. Opciones como el brillo y el contraste con las que estás familiarizado de la edición de fotos, te permiten aumentar o reducir los niveles de negro de la imagen y aumentar o disminuir el rango entre las sombras y los puntos brillantes de la imagen. Matiz o Tinte te permiten hacer las cosas más verdes o rojas, mientras que Color o Saturación normalmente alteran la intensidad de los colores. Una configuración más novedosa, Luz de fondo, ajustará el brillo de la base del televisor, lo que resulta útil si las cosas son demasiado oscuras en una habitación iluminada por el sol o demasiado brillantes en una habitación oscura.

La configuración óptima aquí (y en muchos otros casos) dependerá de la iluminación de la habitación, pero la función HDR disponible en muchos televisores nuevos puede ayudar. Lo que hace es esencialmente mantener el detalle de las partes más claras y más oscuras de una imagen, asegurándose de que puedes ver los objetos que quedan bajo las sombras y bajo luz brillante. Si el HDR es una opción en tu nuevo televisor 4K, asegúrate de que está encendido, pero puede ser muy difícil de encontrar. Algunos fabricantes de televisores como Samsung y Vizio tienen esta opción escondida, y en la mayoría de los casos la fuente tendrá que tener el HDR activado y usar un HDMI de alta velocidad.

Aquí es donde está el modo HDR de los grandes fabricantes de TV:

  • LG: Imagen -> HDMI Ultra HD Deep Color
  • Panasonic: Ajustes -> HDMI HDR
  • Samsung: General -> Administrador de dispositivos multimedia -> HDMI UHD Color
  • Sony: Ajustes -> Formato de señal HDMI -> HDMI Mejorado
  • Vizio: Entrada -> HDMI Submuestreo de color

Ajustes avanzados

The THX app can help with set calibration. (Image: THX)

Después de haber cambiado los ajustes generales a tu gusto, te queda la configuración avanzada. Esta puede alterar drásticamente la imagen del televisor, pero los nombres de los ajustes son a menudo confusos e inconsistentes, y muchos están reservados para un calibrador profesional.

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Aun así no hay nada malo en jugar con los ajustes avanzados, ya que siempre puede restablecerlos si no te gustan. La Corrección gamma es uno de los más útiles, y el cambio es siempre dramático. Altera el detalle de las sombras. Si estás jugando a un videojuego y no puedes detectar a los zombis, intenta bajar el gamma para que la imagen general sea más brillante, y si quieres una apariencia saturada y oscura donde la ropa negra se mezcla con las sombras, intenta aumentar el gama.

El Ajuste de temperatura, en cambio, controla la “calidez” o “frialdad” de los colores que ves en la pantalla. Hacer pequeños ajustes aquí junto a los otros ajustes que hemos mencionado puede mejorar la apariencia de la imagen en la pantalla. Si te gusta el color del modo de imagen Vívido, pero sientes que las cosas se ven muy azules, trata de aumentar la calidez.

Y si los tonos o los colores generales parecen desplazarse hacia el rojo, el verde, el azul, el cian, el magenta o el amarillo, quizás puedas arreglarlo con alguno de los ajustes del Balance de blancos. Pero el Balance de blancos generalmente es mejor dejarlo para un calibrador que pueda determinar con exactitud cuál es el “blanco verdadero” y establecerlo lo más cerca posible a ese blanco.

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Toma nota también de cualquier configuración del menú de Ajustes avanzados como Contraste Dinámico. Hay una gran cantidad de ajustes que intentan mejorar la imagen de tu televisor mediante el ajuste automático del contraste o incluso el brillo. Si bien estos ajustes pueden funcionar, también pueden dar lugar a parpadeos molestos o una sensación de “respiración” del televisor. Apaga los ajustes dinámicos si los notas y te molestan.

Procesado adicional

Muchos de los televisores de hoy en día añaden un procesado adicional a la imagen procedente de cualquier fuente. En teoría lo hacen para mejorar la calidad de la imagen, pero realmente pueden degradar la experiencia de visualización, dependiendo de lo que estés viendo. Cualquier efecto extravagante con la palabra “movimiento” en el título debería ser desactivado para una experiencia prémium, según los hermanos Duffer, creadores de Stranger Things, pero tu experiencia puede variar. Todas estas opciones, sea cual sea su nombre, utilizan algoritmos para tratar de hacer que la imagen se vea más suave.

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Esto es genial cuando funciona (por lo general, si estás viendo eventos deportivos), pero también puede tener un efecto perjudicial en una imagen que es más bien plana y aburrida, lo que a menudo se denomina “efecto de telenovela” ya que hace que el contenido se vea como una telenovela antigua. No podemos hablar de tu TV en particular o del tipo de contenido que ves más frecuentemente, pero vale la pena probar a desactivar estas opciones.

No podemos cubrir cada uno de los televisores que hay, pero muchos de ellos te permitirán ajustar estos efectos de procesado con una variedad de configuraciones y controles deslizantes a medida, todos ellos con sus propios nombres. Un rápido buceo en el manual de instrucciones o una búsqueda rápida de tu marca de TV y número de modelo en la web debería devolver algunos trucos adicionales para probar. Rtings.com, por ejemplo, tiene una útil serie de guías de calibración para cualquier sistema que tengas.

Comprueba tus fuentes y cables

¿Conoces bien tus cables? Imagen: Amazon

En la mayoría de las situaciones, tendrás todos tus sintonizadores y consolas conectadas por HDMI o estarás recibiendo contenido directamente desde la web. Es difícil equivocarse con esto, pero necesitarás cables HDMI 2.0 para ver contenido 4K a 60 fps, por lo que es algo que querrás comprobar especialmente si juegas a videojuegos. La especificación HDMI 2.0a añade soporte HDR, así que, de nuevo, si eso es lo que estás viendo desde la fuente, necesitarás un cable de este tipo.

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Tus puertos también tienen que coincidir: no todas las tomas de HDMI en la parte posterior de tu televisor están hechas para admitir HDR y 4K, aunque la TV sí lo haga. Tu mejor apuesta aquí es revisar el manual que vino con la tele para ver si tus fuentes de mejor calidad están conectadas a las entradas compatibles. También vale la pena revisar los ajustes de tu sintonizador, tu consola o tu reproductor de Blu-ray solo para asegurarse de que la salida ofrezca la mejor imagen posible.

Por último, no tengas miedo de experimentar: tu televisor vendrá con una opción de restablecimiento de los ajustes a su estado de fábrica, por lo que siempre puedes volver al principio y empezar a ajustar de nuevo desde cero, si fuera necesario. Podría valer la pena apuntar lo que ha cambiado y dónde, para que puedas volver sobre tus pasos fácilmente.