Ocurrió cuando unos turistas se encontraban grabando en el Parque Nacional Kruger, Sudáfrica. Un grupo de leones jóvenes parecen perseguir un lagarto hasta que finalmente uno de ellos lo atrapa. ¿El problema? Que el cachorro se había adentrado en un territorio peligroso, uno “propiedad” de un búfalo.

Lo que se ve a continuación es la cornada del búfalo al grupo de leones, ambos grupos de animales que además no suelen ser los mejores amigos. Como explica el experto en felinos, Luke Dollar, a National Geographic:

Si bien los leones pueden acabar con el búfalo como parte de un esfuerzo concertado, este búfalo ciertamente no dejó pasar la oportunidad de recordar a los leones que son más fuertes, y decididamente infelices a la hora de compartir espacio con ellos.

Y es que los búfalos se sabe que son animales gregarios y tremendamente territoriales. Como resultado de la “cornada”, el león que tenía sujeto entre sus dientes al lagarto sale literalmente volando varios metros en el aire para luego huir desconcertado. Por cierto, el lagarto no vuelve a salir en escena, pero suponemos que le debe una cena al búfalo. [National Geographic]

Advertisement