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Estos 11.341 kits de violación abandonados han identificado a 817 violadores en serie libres en una sola ciudad de EE.UU

Ocurrió en el 2009, lo que en un
principio iba a ser una visita rutinaria a una estación de policía de Detroit,
finalmente llevó al descubrimiento de 11.341 “kits de violación” abandonados
sin investigar. Ocho años después, una fiscal ha identificado a 817 violadores en serie que quedaron impunes.

Cuando se habla de uno de estos kits se
trata de un examen forense completo tras un posible asalto sexual. La idea es
que, además de la evidencia de ADN en el lugar de los hechos, también se puedan
recolectar en el cuerpo de la víctima. El proceso permite guardar de forma
segura las evidencias, y que la víctima pueda denunciar en el
futuro.

Retrocediendo al año 2009, la fiscal Kym
Worthy fue la persona que encontró todos estos kits abandonados. Se
habían utilizado pero, por alguna razón que la mujer desconocía, miles de ellos
fueron abandonados en un depósito de almacenamiento de la policía.

Tal cantidad de kits le hizo encender
las alarmas, así que Worthy comenzó a investigar los casos. Las pruebas de ADN
le llevaron a presuntas agresiones sexuales que databan desde 1984, y en todos
los casos las investigaciones apenas empezaron antes de desecharlas.

En los siguientes ocho años, Kym Worthy emprendió
una cruzada personal: presentar los kits para las pruebas, investigar las
acusaciones y llevar a los posibles delincuentes ante la justicia. En el
proceso, la fiscal proporcionó una instantánea alarmante de la escala de los
ataques sexuales en una sola ciudad de Estados Unidos.

Hasta el momento, su equipo ha
identificado a 817 violadores en serie, 50 de los cuales han cometido hasta 15
ataques cada uno, todos de kits que habían sido abandonados por un departamento
de policía cuya cultura, al menos en estos casos, parecía despedir a las víctimas
como mentirosas. Tal y como ha explicado a Detroit Free Press:

Creo que pasaran como mínimo otros tres
años antes de que el trabajo esté completo y cada presunta víctima sea
investigada. Así es como trato de ponerlo en contexto para las personas: se estima
que hay 400.000 kits de violación no probados en el país. Y en una sola ciudad,
en un condado, en un estado, teníamos 11,341 de ellos.

Eso significa un par de cosas: en primer
lugar, que es un problema es mucho más generalizado de lo que la gente podría
haber imaginado. Hay muchas más agresiones sexuales, y es mucho más significativo
de lo que la gente piensa. Creo que a nivel nacional el número es de alrededor
del 20% de las violaciones que se denuncian, y cuando llegas a la etapa de
enjuiciamiento es muy, muy poco. .. eso es muy aleccionador, muy triste y realmente
patético.

En su investigación encontró que algunas de
las víctimas de ataques sexuales que acudieron al Departamento de Policía de
Detroit con sus denuncias, tuvieron que esperar más de tres décadas para
obtener justicia, y eso permitió que sus violadores atacaran varias veces
(algunos hasta 15 veces).

Por tanto, su trabajo ya no solo se centra en encontrar a los posibles violadores, también trata de asegurarse de que los departamentos de policía nunca permitan que
vuelva a ocurrir un caso tan grave como este.

Según un informe del National Institute
of Justice
sobre cómo surgió la acumulación de estos kits abandonados, se encontró
que las víctimas fueron despedidas de la comisaría de forma prematura por los oficiales, ya
sea porque no se les creía, o porque los casos eran demasiado complejos y
decidieron darles carpetazo.

Además, la investigación encontró que las unidades
encargadas de investigar los delitos sexuales también sufrieron una falta de
recursos, lo que llevó a que los casos no se procesaran adecuadamente. Para la
fiscal: 

Ellos simplemente cerraron los casos,
incluso casos en los que creo que creyeron a la víctima. Cerraron casos porque
las mujeres habían trabajado como prostitutas o tenían problemas de
enfermedades mentales o abuso de sustancias. No les creyeron, no les importó, y
este fue un problema que llevó a la acumulación de estos kits.

No sólo eso, Worthy podría estar
levantando un caso paralelo igual de grave para la sociedad estadounidense. El
86% de las víctimas de los kits encontrados en Detroit pertenecía a personas de color:

Así es como funciona este país. Si eres
una persona de color, si eres una clase económica diferente, entonces tu caso
en todos los ámbitos, en general, no solo el asalto sexual, reciben un trato
diferente. Esa es la verdad. 

Su increíble esfuerzo en estos ocho años
ha permitido detener a varios de los violadores e implementar sistemas de seguimiento de tipo postal y nuevos
protocolos de prueba para mejorar el procesamiento de presuntos ataques
sexuales con el fin de garantizar que los kits no se abandonen nuevamente.

Sea como fuere, la fiscal termina su
denuncia con una duda razonable escalofriante, “hablamos de un condado, una
ciudad, imagina cómo será en el resto del país”. [The Detroit Free Press vía BoingBoing]

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