A veces, la mejora que necesita un televisor no es otro televisor. Basta con conectar un pequeño dispositivo al HDMI para dejar atrás menús lentos, aplicaciones que ya no se actualizan y mandos que tardan una eternidad en responder. Ahora mismo, el Amazon Fire TV Stick 4K Plus ha pasado de 69,99 euros a 33,99 euros, con un descuento del 51%. Son 36 euros menos y, por este precio, cuesta verlo únicamente como un accesorio menor.
La idea es sencilla: conectarlo detrás de la televisión, introducir la cuenta de Amazon y comenzar a instalar las plataformas que se utilicen habitualmente. Netflix, Prime Video, Disney+, YouTube, RTVE Play o Max están a unos cuantos clics, aunque las suscripciones de cada servicio, evidentemente, se pagan por separado. También hay aplicaciones con contenido gratuito y publicidad, algo útil para quienes no quieren sumar otra cuota mensual.
Una forma barata de alargar varios años la vida del televisor
El Fire TV Stick 4K Plus puede reproducir contenido en resolución 4K Ultra HD a un máximo de 60 fotogramas por segundo. También admite Dolby Vision, HDR10, HDR10+ y HLG, por lo que puede aprovechar mejor el brillo, el contraste y los colores de una televisión compatible. En el apartado sonoro ofrece soporte para Dolby Atmos, aunque aquí también será necesario que la película, la plataforma y el equipo de audio sean compatibles. No hace milagros con cualquier pantalla, pero tampoco limita un buen televisor.
En su interior encontramos un procesador de cuatro núcleos a 1,7 GHz y 8 GB de almacenamiento para aplicaciones y juegos. No pretende sustituir a una consola, ni falta que hace, pero tiene potencia suficiente para moverse por la interfaz, abrir plataformas y cambiar entre contenidos sin esa sensación de estar esperando continuamente al televisor. También permite jugar mediante servicios compatibles en la nube, siempre que la conexión acompañe.
La conexión Wi-Fi 6 de doble banda es otro de sus argumentos. Puede reducir las interferencias cuando hay bastantes móviles, ordenadores, consolas y dispositivos conectados al mismo router. Para aprovechar esta tecnología hace falta un router Wi-Fi 6, aunque el Stick sigue funcionando con modelos anteriores. Es un detalle importante: no obliga a renovar la red doméstica para poder utilizarlo.
Dentro de la caja se incluye el mando por voz Alexa, con controles para el volumen, el encendido del televisor y el acceso directo a varias aplicaciones. Manteniendo pulsado el botón correspondiente se pueden buscar películas, abrir una plataforma o preguntar por un actor sin tener que escribir lentamente con el teclado en pantalla. El mismo mando también puede controlar determinadas barras de sonido y receptores compatibles mediante infrarrojos.
Alexa sirve además para consultar cámaras conectadas, controlar luces inteligentes o pedir información sin salir de la reproducción. No todo el mundo aprovechará esa parte del hogar digital, pero viene incluida y no estorba a quienes solo quieren utilizarlo para ver series. Un detalle curioso es que Amazon ha cambiado recientemente el nombre del Fire TV Stick 4K por Fire TV Stick 4K Plus, por lo que el embalaje recibido podría mostrar una denominación diferente, aunque la funcionalidad sea la misma.
La instalación no tiene demasiada ciencia: HDMI al televisor, cable de alimentación a la corriente, conexión al Wi-Fi y unos minutos para iniciar sesión. Puede utilizarse incluso con televisores Full HD, aunque lógicamente en ese caso la imagen no se mostrará en 4K. Su tamaño compacto también permite llevarlo a una segunda residencia o de viaje sin ocupar apenas espacio en la mochila.
La cuestión aquí no es si 33,99 euros siguen siendo dinero, sino cuánto cuesta reemplazar un televisor que todavía tiene un buen panel, pero un sistema inteligente envejecido. Con este 51% de descuento, el Fire TV Stick 4K Plus queda muy lejos de sus 69,99 euros habituales y se convierte en una solución bastante barata para actualizarlo. Las promociones de los dispositivos propios de Amazon suelen moverse con rapidez, así que esos 36 euros de ahorro podrían desaparecer antes que las ganas de terminar la serie pendiente.