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Garmin entra en modo liquidación con un 40% de descuento en el smartwatch GPS fēnix E con pantalla AMOLED

El Garmin fēnix E se mete de lleno en precio de smartwatch convencional, aunque juega en otra liga por resistencia, mapas y métricas deportivas. La rebaja supera los 239 euros y deja este reloj multideporte con pantalla AMOLED mucho más cerca de los 350 que de los 600 euros.
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Tiempo de lectura 3 minutos

Hay relojes que sirven para contar pasos y mirar notificaciones. Y luego están los que parecen preparados para una ruta de montaña, una carrera larga o una semana entera de entrenamientos. El Garmin fēnix E de 47 mm pertenece claramente al segundo grupo, pero su precio actual resulta bastante menos intimidante: baja de 599,99 euros a 360,90 euros, con un descuento del 40%.

La diferencia exacta es de 239,09 euros, que ya no es el típico ahorro simbólico utilizado para colocar una etiqueta roja junto al producto. Por poco más de 360 euros, este fēnix entra en una zona donde normalmente encontramos relojes deportivos bastante más sencillos, sobre todo en navegación, autonomía y análisis del entrenamiento.

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Un Garmin para entrenar en serio sin llegar al precio del fēnix 8

El fēnix E utiliza una pantalla AMOLED táctil de 1,3 pulgadas, con colores vivos y suficiente definición para consultar mapas, gráficas y métricas sin forzar la vista. También conserva los cinco botones físicos habituales de Garmin. Puede parecer redundante teniendo pantalla táctil, pero con guantes, lluvia o las manos sudadas se agradece no depender de pequeños gestos sobre el cristal.

La caja mide 47 mm y combina un cuerpo de polímero reforzado con fibra con un bisel de acero inoxidable. Es un reloj grande, no vamos a engañarnos, aunque ese tamaño encaja con su planteamiento deportivo y deja espacio para mostrar bastante información. Garmin indica que ha sido probado conforme a estándares militares de resistencia térmica, golpes y agua, además de ofrecer una clasificación de 10 ATM. Está preparado para nadar y soportar un uso intenso, pero no incluye las funciones específicas de buceo del fēnix 8.

En la parte deportiva encontramos perfiles para correr, ciclismo, natación, senderismo, esquí, golf, triatlón y entrenamientos de fuerza, entre muchas otras actividades. No se limita a registrar distancia y pulsaciones. También calcula la preparación para entrenar, el tiempo de recuperación, la carga acumulada y diferentes indicadores relacionados con la resistencia y el rendimiento.

La preparación para el entrenamiento combina datos como el sueño, la recuperación y la carga reciente para ofrecer una referencia antes de ponerse las zapatillas. No sustituye a escuchar al cuerpo —ningún reloj debería hacerlo—, pero puede evitar que una sesión exigente caiga justo en el día en que las piernas ya habían dicho que no. El informe matutino reúne además información sobre descanso, estado de variabilidad cardiaca y planificación del día.

Otro punto importante son los mapas TopoActive. El reloj permite seguir rutas, consultar el terreno y generar recorridos dinámicos de ida y vuelta indicando una distancia aproximada. También incorpora mapas de estaciones de esquí y campos de golf. Esto resulta bastante más útil que una simple línea sobre fondo negro cuando uno se sale de las calles conocidas o prueba una ruta nueva.

La autonomía oficial alcanza hasta 16 días en modo smartwatch, aunque baja a unos seis días si se mantiene la pantalla siempre encendida. Con el GPS activado puede llegar hasta 42 horas, dependiendo de la configuración y los sensores utilizados. Son cifras teóricas, claro, y el brillo, las notificaciones o la frecuencia de entrenamientos pueden reducirlas, pero sigue quedando muy lejos de tener que cargarlo todas las noches.

También puede registrar frecuencia cardiaca, sueño, estrés, oxígeno en sangre y energía corporal mediante Body Battery. Añade reproducción de música descargada, notificaciones del móvil y pagos con Garmin Pay en bancos compatibles. Eso sí, conviene saber qué se está comprando: el fēnix E no incluye la linterna LED, el altavoz, el micrófono ni el cristal de zafiro disponibles en configuraciones superiores del fēnix 8. Es más asequible precisamente porque Garmin ha recortado algunos extras, no porque sea exactamente el mismo reloj con otro nombre.

A su tarifa habitual de 599,99 euros, esas ausencias podían hacer que la comparación con otros Garmin fuese algo incómoda. Por 360,90 euros, la situación cambia bastante. El 40% de descuento permite ahorrar 239,09 euros y deja un reloj AMOLED con mapas, buena autonomía y métricas avanzadas a precio de modelos mucho menos preparados para el exterior. No hace falta apuntarse mañana a una ultramaratón para aprovecharlo, aunque probablemente empiece a sugerir entrenamientos antes de que se nos ocurra una excusa.

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