Ya llegó a los cines Depredador: Tierras Salvajes, y con ella también se abre una perspectiva totalmente nueva sobre lo que es ser Depredador. La película narra la historia de un miembro de los “yautja”, nombre de la especie de la criatura principal de la franquicia que intenta una tarea imposible para lograr su lugar en su clan. Pero suceden muchas cosas extrañas y terribles y hacia el final, tal vez tu idea sobre Depredador cambie por completo.
Debajo podrás enterarte de parte de lo que pasa, de lo que podría significar, de cuándo podremos ver más, y también encontrarás parte de lo que piensa el director de la peli, Dan Trachtenberg.
ALERTA DE SPOILERS
Depredador: Tierras Salvajes termina con Dek regresando a su planeta para presentarle a su padre la presa que él cree podría ganarle el ingreso a la tribu y su importantísima capa de Depredador. Pero su padre no está de acuerdo y ambos pelean. Gana Dek, y su padre muere a manos de Bud, el Kalisk Dek que ahora es algo más grande, y ahora Dek, Bud y Thia han formado su propio clan, muy poco tradicional para los parámetros de los yautja. Y en la última toma de la película vemos que así es, porque su destino será enfrentarse a la madre de Dek, a quien no conocemos.
“Tengo ya alguna idea de hacia dónde podrían ir las cosas”, le dijo Trachtenberg a io9 sobre el final de Tierras Salvajes. “Pero al mismo tiempo me esfuerzo por no tomar decisiones basándome en eso. Porque de veras, como ya sabes, hay que hacer una buena película a la vez. Por eso me esforcé por no hacer nada que lastimara a esta película solo por pensar hacia dónde podrían ir las cosas después de aquí. Primero hay que asegurarse de que esta es una excelente película y si luego hacemos algo más, creo que también lo pensaré del mismo modo”.
Giros inesperados
Es una buena manera de no revelar nada sobre lo que vendrá, así que será mejor ocuparnos de la que acaba de estrenar. Se supone, porque Dek dice que no es amiga, que la madre de Dek es peor que su padre. Tal vez sea la líder de todo el planeta de Yautja. O quizá controle ese loco freezer yautja donde mantienen a Naru (de Prey), Dutch (de Depredador), Harrigan (de Depredador 2) y a todos los que hayan luchado con un yautja. No lo sabemos. Pero sí sabemos que hay un plan para lentamente reunir todo esto, y que Dek al crear este nuevo clan no tradicional probablemente sea considerado por el resto de los suyos como alguien muy irrespetuoso.
Además está Weyland-Yutani. La compañía, que para este momento ya ha estado fallando durante siglos, no puede alegrarse porque Thia se le vuelva en contra y se destruya toda su investigación de Genna. ¿Tomará represalias? ¿Ha reclutado a otras criaturas para su causa? ¿Enviarán a otros Depredadores (o xenomorfos) tras Dek, Thia y Bud?
Por cierto, hay miles de lugares hacia donde podría ir la franquicia después de esto, si Trachtenberg quiere hacerlo. Y ojalá así sea. Porque también tenemos que dedicar un segundo a elogiar el tercer acto de Tierras Salvajes. Trachtenberg toma la mejor parte de la Depredador original – cuando Dutch finalmente empieza a usar su entorno como ventaja para vencer a los yautja – y la mejor parte de Aliens – la batalla del cargador de energía – y logra traer todo eso a esta película. Me maravilló la forma en que el final de esta película le rinde homenaje a esas otras dos, sin ser abiertamente nostálgicos.
¿Tendremos nostalgia de Depredador: Tierras Salvajes alguna vez en el futuro? El tiempo lo dirá. Cuéntanos en los comentarios qué te pareció el final de la película.