Los jóvenes parecen ser cada vez más vulnerables a los cánceres gastrointestinales, pero los científicos no están del todo seguros de cuál es la causa del aumento de esta enfermedad.
En un trabajo de investigación que se dio a conocer esta semana, los científicos encabezados por el Instituto de Cáncer Dana-Farber hallaron que las tasas de cánceres gastrointestinales prematuros – en personas de menos de 50 años – aumentan más rápido que las de otros tipos de cáncer. En particular, los casos de cáncer colorrectal han aumentado significativamente en tanto que también aumentan los casos de otras formas de la enfermedad, como el cáncer de estómago. Aunque el trabajo no llega a conclusiones definitivas del por qué se están volviendo más comunes estas enfermedades, los investigadores señalan entre los factores de riesgo la obesidad, la mala dieta, y la conducta sedentaria.
“En todo el mundo el cáncer colorrectal es el tipo de cáncer gastrointestinal prematuro más común, observado en más de la mitad de los casos. Sin embargo, no es el único cáncer gastrointestinal que aumenta entre los adultos jóvenes”, dijo Kimmie Ng, autora principal del trabajo y directora del Centro de Cáncer Colorrectal Prematuro del Dana-Farber.
“Lamentablemente, también aumentan entre los jóvenes los casos de cáncer de páncreas, estómago y esófago”, añadió.
Ng y sus colegas revisaron datos recogidos en 100 estudios, y también estudios científicos anteriores, además de lineamientos relacionados con el cáncer. Analizaron tres bases de datos estatísticos de cáncer, disponibles al público.
Desde 2010 la incidencia de cánceres GI prematuros ha aumentado en todo el mundo, pero en especial en países de altos ingresos como EE.UU. Entre 2010 y 2019 la tasa de incidencia ajustada por edad en EE.UU. aumentó en 2,16% cada año, que es el mayor aumento de cualquier tipo de cáncer prematuro durante ese mismo período. En 2022 hubo al menos 25.000 estadounidenses menores de 50 años con cáncer GI. Los hallazgos del equipo se publicaron el jueves en JAMA.
Otro estudio anterior – con algunos de los mismos autores – a lo largo de un período similar, concluyó que la tasa de cáncer GI se ha triplicado en los jóvenes de entre 15 y 19 años, y casi se duplicó entre quienes tienen de 20 a 24 años.
“La creciente incidencia de cánceres GI prematuros es alarmante, y destaca la necesidad de implementar estrategias de prevención y métodos de detección temprana”, afirmó Ng.
Factores de riesgo
Así como aumentaron las tasas de casos de estos tipos de cáncer, también se incrementaron algunos de los factores de riesgo, incluyendo las tasas de obesidad y el sedentarismo; las comidas ultra procesadas también son más comunes ahora, en especial en la dieta de Occidente. Pero los investigadores calculan que hasta un 30% del cáncer GI prematuro podría vincularse con mutaciones genéticas. Otros argumentan que hay problemas como las infecciones estomacales comunes, que también podrían estar impulsando el aumento de casos de cáncer.
Pero, aunque las causas no están del todo claras, lo que sí se sabe es que hay que trabajar para detectar estos cánceres temprano, antes de que sean imposibles de tratar, dijeron los científicos. En 2020 los expertos en salud pública recomendaron que se hicieran los estudios para detectar cáncer colorrectal en personas mayores de 45 años, pero los investigadores señalaron que un año después, menos del 20% de las personas de entre 45 y 40 años acudieron a hacerse el estudio. Otra pregunta es si los cánceres GI prematuros son diferentes a los que se dan más adelante en la vida, y si es así, si el tratamiento debe ser diferente.
“Necesitamos pensar no solo en los factores de riesgo de estas enfermedades, sino en cómo estudiar, diagnosticar, y tratar a los jóvenes con estos cánceres”, afirmó Ng.