Este 6 de febrero llega a los cines Hellboy: El hombre retorcido, el segundo reinicio cinematográfico del personaje. Y lo hace con una propuesta clara: menos presupuesto, menos espectáculo superheroico y mucho más terror.
Un Hellboy más oscuro y rural
La nueva película está dirigida por Brian Taylor y parte de un guion escrito a cuatro manos por el propio Taylor y Mike Mignola. La historia adapta la miniserie de 2008 The Crooked Man, una de las más sombrías del universo Hellboy.
Ambientada en los años cincuenta, en una zona rural e indefinida de Estados Unidos, la película abandona casi por completo la épica superheroica para sumergirse en brujería, maldiciones, demonología y folk horror. El Hellboy que encontramos aquí no es un héroe carismático que salva el mundo, sino una figura atrapada en un entorno hostil, opresivo y profundamente perturbador.
El tono recuerda más al cine de terror independiente que a cualquier producción de Marvel o DC.
Nadie quería a Hellboy tras el fracaso anterior
El camino hasta este reinicio no fue sencillo. El Hellboy protagonizado por David Harbour fue un fracaso comercial y crítico, lo que provocó que ningún gran estudio quisiera volver a apostar por el personaje.
Fue entonces cuando Mike Mignola decidió cambiar radicalmente el enfoque. Su idea no era competir con los grandes universos de superhéroes, sino volver al espíritu de serie B y terror puro que siempre había estado presente en los cómics. The Crooked Man se convirtió en la base perfecta para ese regreso.
La productora Millennium Media fue la que finalmente impulsó el proyecto, con un presupuesto más contenido y una libertad creativa mayor que en anteriores intentos.
Serie B, terror y una apuesta arriesgada
El resultado es una película que abraza sin complejos su naturaleza modesta, tanto en medios como en ambición comercial. Este Hellboy no busca gustar a todos, sino conectar con los aficionados al terror, al folk horror y al cine oscuro de atmósfera.
Esa decisión, como era de esperar, ha dividido a la crítica.
Algunos medios han sido especialmente duros. En Decider llegaron a afirmar que la película “huele a muerte y a caca de pájaro”. En GameReactor no se quedaron atrás: “Fea, aburrida, somnolienta, con interpretaciones pésimas y efectos deplorablemente feos”.
Una minoría que aplaude su valentía
Sin embargo, no todo han sido palos. Hay críticos que han valorado precisamente lo que otros rechazan: su radicalidad y su alejamiento del modelo de superhéroes.
Desde Rolling Stone Colombia destacan que la película “se aleja valientemente del enfoque tradicional del cine de superhéroes y abraza por completo sus raíces de horror. Su audacia debería ser recompensada”.
Por su parte, The Wrap subraya que aquí “el terror importa más que el humor, la poesía, el romance o incluso el buen rollo”, y que Taylor ha hecho una película que defiende con coherencia esa visión.
Un reinicio que no pide permiso
Hellboy: El hombre retorcido no pretende devolver al personaje a la cima del cine comercial ni iniciar un nuevo universo compartido. Es una apuesta pequeña, oscura y muy específica, que entiende que quizá el lugar natural de Hellboy hoy no está en el blockbuster, sino en el terror.
El 6 de febrero llega a los cines. Y esta vez, más que nunca, la pregunta no es si gustará a todo el mundo, sino si te apetece ver a Hellboy convertido en una auténtica pesadilla rural.
Fuente: SensaCine.