El Laboratorio de Investigación Naval de Estados Unidos (NRL) ha presentado un avance que podría redefinir la forma en que las unidades militares obtienen energía en el terreno. Se trata del H-SUP (Hydrogen Small Unit Power), un generador portátil que funciona con hidrógeno verde y que, según sus creadores, ofrece una densidad energética muy superior a la de las baterías convencionales.
Con una potencia continua de hasta 1,2 kW, el prototipo está diseñado para ser resistente, compacto y fácilmente desplegable en escenarios hostiles. Su propósito no es únicamente proporcionar electricidad, sino también disminuir la dependencia de reabastecimientos y aligerar la carga logística, un factor clave en operaciones prolongadas o en entornos aislados.
Ventajas tácticas: eficiencia, discreción y autonomía

El sistema emplea celdas de combustible de hidrógeno, una tecnología ya probada en vehículos no tripulados, que ahora se adapta a las necesidades de infantería. Entre sus beneficios destacan:
- Mayor autonomía operativa sin necesidad de reabastecimientos frecuentes.
- Firma térmica y acústica reducida, lo que mejora la discreción en operaciones tácticas.
- Menor mantenimiento y simplificación del soporte logístico.
- Capacidad de alimentar no solo equipos terrestres, sino también vehículos aéreos no tripulados (UAVs), prolongando su tiempo de misión.
Para misiones de infiltración, vigilancia o despliegues prolongados, esta combinación de bajo perfil y alta eficiencia puede suponer una ventaja significativa frente a sistemas de energía tradicionales.
Del laboratorio al terreno: pruebas reales y próximos pasos

El H-SUP no es solo un diseño teórico. Ya ha pasado por pruebas de campo en entornos reales, como en la Base del Cuerpo de Marines Camp Lejeune en 2022, y se espera su evaluación en la Estación Aérea de Yuma en 2025. La retroalimentación directa de los Marines servirá para ajustar su diseño antes de una eventual producción y despliegue masivo.
Este proyecto se integra en la estrategia de Operaciones de Base Avanzada Expedicionarias (EABO) del Cuerpo de Marines, que busca que las unidades puedan operar de forma más autónoma, distribuida y con menos dependencias logísticas.
El hidrógeno verde, además de ser un recurso renovable, encaja con el impulso de EE. UU. hacia tecnologías más sostenibles, incluso en el ámbito militar.
[Fuente: La Razón]