En la web Mothership han probado el nuevo perrito de Ikea y explican que, a pesar de la apariencia, el hot dog conservó “el clásico sabor refinado de la carne procesada de perrito caliente”.

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Aunque recordando que, más allá de su sabor, comerlo en público tiene sus peligros, “porque es realmente bastante incómodo caminar con un perrito caliente negro en una mano y comérselo en público mientras tratas de no hacer contacto visual con nadie”. [Mothership]