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Ciencia

Inglaterra está viviendo una invasión sin precedentes. El problema es que son uno de los animales más inteligentes del mundo, y están devorando todo lo que encuentran

La costa sur de Inglaterra se enfrenta a un fenómeno inesperado: miles de pulpos mediterráneos, considerados los animales más inteligentes del mundo, han tomado los puertos y caladeros. Para algunos pescadores es una bonanza económica, pero para otros supone la ruina: devoran cangrejos y langostas y alteran el equilibrio marino.
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Lo que comenzó como una rareza marina se ha convertido en un fenómeno sin precedentes. Miles de pulpos mediterráneos han irrumpido en las costas del sur de Inglaterra, un lugar donde apenas se les veía hasta hace poco. Para unos, ha sido un golpe de suerte que llenó redes y bolsillos; para otros, una pesadilla que amenaza la base misma de su sustento. Y todo apunta al cambio climático como desencadenante.

Brixham, la inesperada “capital del pulpo”

Los pulpos conquistan la costa de Inglaterra: cambio climático, bonanza pesquera y un futuro incierto para los mariscos
© Unsplash – Jay Gomez.

Entre enero y agosto de 2025, se subastaron en Brixham más de 12.000 toneladas de pulpo, con picos diarios de hasta 48 toneladas. Para pescadores como Arthur Dewhirst, cada salida se convirtió en una lotería ganadora: las redes llegaban a puerto rebosando de cefalópodos, aportando ingresos extra de hasta 10.000 libras semanales. Restaurantes, mercados y comercios se sumaron rápido a la fiebre, transformando la localidad en epicentro gastronómico y económico de este animal.

El pulso del cambio climático en el mar

Los científicos tienen clara la explicación: el mar más cálido. Según el profesor Steve Simpson, de la Universidad de Bristol, las aguas británicas son el límite natural del rango de los pulpos mediterráneos. El aumento de temperaturas ha convertido a estas latitudes en un entorno viable para su expansión. Lo que hace décadas parecía imposible —un océano inglés colonizado por cefalópodos— hoy es la prueba viva de cómo el cambio climático reconfigura los ecosistemas marinos.

Entre la bonanza y el desastre

La invasión no ha sido un regalo para todos. Mientras los arrastreros celebraban la bonanza, los mariscadores de cangrejo y langosta se encontraron con nasas convertidas en trampas fatales: los pulpos entran, devoran a los crustáceos y dejan solo caparazones vacíos. Jon Dornom, veterano de Salcombe, pasó de capturas cercanas a las tres toneladas a viajes donde apenas quedaban restos. Lo que para unos es abundancia, para otros es ruina.

Un fenómeno tan incierto como imprevisible

Los pulpos conquistan la costa de Inglaterra: cambio climático, bonanza pesquera y un futuro incierto para los mariscos
© Unsplash – Swanson Chan.

La última gran irrupción de pulpos en aguas inglesas ocurrió en los años cincuenta, y desapareció tan rápido como había llegado. Esa memoria histórica es hoy la gran incógnita: ¿estamos ante un episodio pasajero o ante un nuevo patrón de invasiones periódicas? El calentamiento global sugiere que estos fenómenos podrían hacerse más frecuentes, pero nadie puede asegurar su continuidad ni el impacto a largo plazo en la pesca tradicional.

De plaga a icono cultural

Lo que no admite discusión es el impacto social. En Brixham, murales callejeros, neones de pulpos en los muelles y menús temáticos han convertido al cefalópodo en emblema local. Videos virales de cocineros preparando nuevas recetas se multiplican en redes, y los turistas acuden atraídos por la rareza. El pulpo pasó de ser una curiosidad mediterránea a símbolo cultural británico en menos de un año.

La invasión de pulpos en Inglaterra es más que un suceso curioso: es la intersección entre cambio climático, economía pesquera y cultura popular. Mientras algunos lo ven como salvación, otros lo perciben como amenaza. Y aunque los pulpos puedan desaparecer tan súbitamente como llegaron, el mensaje es claro: el mar ya no responde solo a las mareas, sino a los vaivenes del clima y a la voracidad de un depredador inesperado.

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