Saltar al contenido
Mundo

Israel, sombras y fuego: Cómo se gestó el ataque más secreto del Mossad contra Irán

Un elaborado plan del Mossad y la Fuerza Aérea israelí culminó en una operación quirúrgica contra el corazón del poder militar iraní. Coordinado con años de anticipación y cubierto por una cortina de engaños, el ataque dejó a Irán sin capacidad de reacción inmediata y al mundo expectante ante sus consecuencias.
Por

Tiempo de lectura 2 minutos

Comentarios (0)

Tras décadas de tensión creciente y operaciones encubiertas, Israel activó en junio de 2024 una de sus ofensivas más ambiciosas contra Irán. Bajo los nombres clave «Boda sangrienta» y «Narnia», el ataque combinó misiles, drones y agentes infiltrados para desmantelar infraestructuras nucleares y eliminar a figuras clave del régimen iraní. La operación, preparada durante años, fue ejecutada con precisión milimétrica.

El origen de un plan largamente incubado

Israel, sombras y fuego: cómo se gestó el ataque más secreto del Mossad contra Irán
© Leo Correa.

Las raíces de la ofensiva se remontan a los años noventa, cuando las agencias israelíes detectaron señales del incipiente programa nuclear iraní. Desde entonces, el Mossad tejió una red de inteligencia en el interior del país persa, con agentes infiltrados y recopilación de datos clave. En paralelo, el ejército israelí comenzó a entrenarse para ataques de largo alcance, ensayando maniobras con cazas F-15 y F-16 fuera del país, como ocurrió con el ejercicio «El magnífico espartano» en Grecia.

Con el paso de los años, Israel llegó a estar cerca de atacar varias veces, pero fue disuadido por el temor a una guerra regional. Sin embargo, tras los ataques de Hamás en 2023, la estrategia cambió: se desestabilizó Siria, se redujo la amenaza de Hezbolá, y el Mossad amplió su capacidad de vigilancia en Irán.

Una invasión cubierta por una boda y falsas filtraciones

Israel, sombras y fuego: cómo se gestó el ataque más secreto del Mossad contra Irán
© ATEF SAFADI.

La decisión final fue tomada el 9 de junio. Para evitar cualquier fuga, el primer ministro Netanyahu fingió asistir a la boda de su hijo y difundió a los medios un falso conflicto diplomático con EE.UU. La intención era hacer creer que Israel no actuaría sin respaldo estadounidense, mientras sus aviones se preparaban para sobrevolar Siria hacia Irán.

El ataque, que comenzó la madrugada del 13 de junio, fue coordinado al segundo: misiles, drones y comandos eliminaron en simultáneo a nueve científicos nucleares y a la cúpula de mando militar iraní. A pesar de un cambio de ubicación de última hora, los líderes iraníes se reagruparon accidentalmente en un solo punto, facilitando un golpe letal. La operación “Narnia” se activó en paralelo para destruir infraestructuras nucleares y lanzamisiles.

Los días que sacudieron a Teherán

Durante las siguientes horas y días, Israel neutralizó defensas aéreas, radares y misiles tierra-tierra iraníes. Gracias al trabajo previo de inteligencia, se atacaron más de 250 objetivos definidos meses antes. Los equipos del Mossad habían ingresado previamente piezas de drones, armas y munición, ocultos en territorio iraní, para asegurar la eficacia del golpe.

En total, la primera fase del ataque duró unas cuatro horas. En los 12 días posteriores, se ejecutaron nuevas oleadas de ataques selectivos, terminando con gran parte de las capacidades ofensivas y disuasorias de Irán. Fuentes israelíes afirmaron que la mayoría de los objetivos de su lista habían sido eliminados.

Lo que sigue aún es incierto: Irán, debilitado pero no derrotado, y el mundo, expectante ante una posible réplica. Pero el mensaje fue claro: la guerra encubierta entre ambos países acaba de cruzar una línea.

Compartir esta historia

Artículos relacionados